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El Parque Natural Sierra de Cebollera ofrece este sábado una actividad sobre el verderón serrano


15/6/2018

Una persona sujera a un verderón serranoEuropa Press

La trampa del verano para las aves: por qué piden quitar los comederos

La Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB) ha recomendado dejar de alimentar a las aves de jardín con semillas y frutos secos durante los meses de verano

La Real Sociedad para la Protección de las Aves (RSPB), la mayor organización sin fines de lucro de Europa, dedicada a la conservación de aves y vida silvestre en el Reino Unido, ha recomendado dejar de alimentar a las aves de jardín con semillas y frutos secos durante los meses de verano para intentar frenar la propagación de enfermedades aviares, según recoge The Guardian.

La organización pide a quienes suelen alimentar aves en sus jardines que retiren los comederos entre mayo y octubre para proteger a especies como el verderón común, cuya población se ha desplomado tras la expansión de la tricomonosis, una enfermedad parasitaria que se transmite con más facilidad cuando las aves se agrupan alrededor de los comederos en época de calor.

En sus nuevas directrices, la RSPB insta a «alimentar de forma segura y de acuerdo con la estación». En la práctica, esto significa retirar entre el 1 de mayo y el 31 de octubre los comederos con semillas y cacahuetes y sustituirlos por pequeñas cantidades de alimentos ricos en proteínas, como gusanos de la harina, bolas de grasa o sebo. Según la entidad, estos productos atraen menos concentraciones de fringílidos y, además, resultan especialmente útiles en la época de cría.

La recomendación llega tras los resultados del Big Garden Birdwatch de este año, el mayor censo de aves de jardín del mundo, en el que participaron 650.000 personas. En esa clasificación, el verderón quedó en el puesto 18. La especie, incluida ya en la lista roja de aves británicas amenazadas, ha sufrido una caída media del 67% desde que comenzó este recuento anual en 1979.

Se calcula que en los últimos años la enfermedad ha causado la muerte de unos 6 millones de verderones y pinzones vulgares.

«Dar de comer a las aves es algo que millones de personas disfrutan y valoran, pero la evidencia científica demuestra que especies como el verderón se han visto afectadas por la propagación de enfermedades en los comederos», afirmó Beccy Speight, directora ejecutiva de la RSPB. «No estamos pidiendo que la gente deje de alimentarlas, sino que lo haga de una manera que proteja su salud a largo plazo. Con pequeños cambios, podemos lograr que esta práctica siga siendo positiva para la naturaleza».

196 millones de aves de jardín

Un estudio estima que la cantidad de alimento que se ofrece en Reino Unido podría sostener a 196 millones de aves de jardín, casi la mitad de todas las aves silvestres del campo británico. Sin embargo, otra investigación advierte de que esta costumbre también puede alterar el ciclo local del fósforo, al añadir nutrientes extra al entorno, lo que podría favorecer a ciertas plantas frente a otras y reducir la biodiversidad.

La tricomonosis afecta principalmente a los fringílidos y puede transmitirse a través de fluidos, como la saliva que queda en los comederos. Durante los meses más cálidos, el parásito sobrevive durante más tiempo, lo que facilita su propagación.

La RSPB aclara que durante el invierno sí puede seguir ofreciéndose alimento en comederos con semillas, aunque recomienda retirar las mesas para pájaros y los comederos de superficie plana, ya que en ellos se acumula comida contaminada y aumenta el riesgo de contagio. También aconseja limpiar y cambiar de sitio los comederos cada semana y, si se pone agua para las aves, renovarla a diario.

«El nuevo mensaje es sencillo: alimentar de forma segura y según la estación», resumió un portavoz de la organización. «Entre el 1 de mayo y el 31 de octubre, cuando las enfermedades se propagan con mayor facilidad, recomendamos dejar de rellenar los comederos con semillas y cacahuetes para evitar que se concentren grandes cantidades de aves en un mismo lugar. Aun así, se pueden seguir ofreciendo pequeñas cantidades de gusanos de la harina o bolas de grasa de forma segura durante todo el año.»

La entidad también anima a diseñar jardines más favorables para las aves, con plantas como girasoles, cardos y hiedra, que proporcionan alimento natural de temporada y, además, atraen insectos, una fuente esencial de alimento para muchas especies cuando están criando.

En el Big Garden Birdwatch de este año, el gorrión común volvió a encabezar la lista de aves más observadas, seguido del herrerillo común. El estornino continuó su recuperación y ascendió hasta el tercer puesto, mientras que la paloma torcaz y el mirlo común completaron los cinco primeros lugares.

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