Imagen de archivo de investigadoras de la UAB
Así es la nueva terapia CAR-T que busca atacar tumores sólidos sin dañar células normales
Ya se utiliza con resultados favorables en cánceres hematológicos, como las leucemias en pacientes que han sufrido recaídas
El Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO) ha iniciado un ensayo clínico con una terapia avanzada CAR-T, basada en la modificación genética de células del propio paciente para que ataquen el cáncer, y que se probará en personas con determinados tumores sólidos.
«Descubrimos una característica que tienen las células tumorales pero no las normales y lo que hemos hecho es desarrollar una estrategia terapéutica para dirigir el ataque contra células tumorales sin tocar las normales», ha explicado a Efe el investigador Joaquín Arribas, responsable del Grupo de Factores de Crecimiento del VHIO y director del Instituto de Investigación del Hospital del Mar (HMRIB).
El equipo que encabeza ha activado el ensayo de fase 1 CATHERINE, en el que se administrará por primera vez a pacientes con tumores impulsados por la proteína HER2 una novedosa terapia CAR-T de última generación.
Este tratamiento consiste en extraer del paciente determinadas células inmunitarias, en concreto las células T, modificarlas genéticamente para que reconozcan y ataquen a las cancerígenas, y volver a introducirlas después en el organismo para que desplieguen su acción.
Se trata de una estrategia terapéutica que ya se utiliza con resultados favorables en cánceres hematológicos, como las leucemias en pacientes que han sufrido recaídas. Sin embargo, su desarrollo en tumores sólidos sigue siendo, en líneas generales, una asignatura pendiente.
La terapia diseñada por el equipo de Arribas, gracias a la financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer y con el respaldo de Ausonia y la Breast Cancer Research Foundation, es un CAR-T dirigido contra una proteína concreta, la p95HER2, presente en un grupo de tumores que comparten la positividad en HER2.
En el caso del cáncer de mama, los tumores positivos en HER2 representan el 20 % del total. Arribas ha precisado además que HER2 también está presente en uno de cada cinco cánceres gastrohepáticos y en uno de cada 20 tumores de colon.
Así, esta terapia CAR-T podría tener aplicación en varios tipos de tumores distintos, siempre que todos ellos compartan esa misma característica biológica, es decir, la positividad en HER2. Esta posibilidad amplía el alcance potencial del tratamiento y abre una nueva vía de trabajo en un terreno especialmente complejo como es el de los tumores sólidos.
«Los experimentos en laboratorio con ratones han sido muy positivos, hemos visto una respuesta completa, desaparecen los tumores, y sin efectos secundarios; ahora esperamos confirmar esto en humanos», ha afirmado Arribas.
Con ese objetivo, el ensayo clínico arranca con una primera fase en la que participará una quincena de pacientes. La previsión del equipo es disponer de resultados en un plazo de dos años que permitan confirmar si esta estrategia terapéutica funciona también en humanos.
Por su parte, la investigadora sénior de la Unidad de Terapia de Investigación Molecular del Cáncer (UITM-CaixaResearch) del VHIO, Irene Braña, ha señalado a Efe que esta terapia avanzada está destinada únicamente a pacientes que ya hayan agotado los tratamientos convencionales aprobados sin haber obtenido mejoría.
Además, ha subrayado que deben ser pacientes «capaces de tolerarlo», ya que antes de administrar el CAR-T es necesario aplicar quimioterapia, según ha detallado.