El presidente de Francia, Emmanuel Macron, en París
Macron inicia una guerra contra los defensores de la vida y anuncia una «movilización» para proteger el aborto
Esta iniciativa la ha tomado después de que los defensores de la vida se manifestasen frente a los centros de Planificación Familiar, Educación y Seguimiento del Embarazo del norte de Francia
No es nuevo que Emmanuel Macron rechace todo lo que tiene que ver con la vida. Por 780 votos a favor, 72 en contra y 50 abstenciones, el presidente de Francia consiguió en 2024 que nuestro país vecino fuese el primero en incluir el aborto en su Constitución. Ahora, dos años después, ha dado un paso más. Ha anunciado una «movilización general» para respaldar el derecho al aborto mientras se limita la acción de quienes defienden la vida.
Esta iniciativa la ha tomado después de que los defensores de la vida se manifestasen frente a los centros de Planificación Familiar, Educación y Seguimiento del Embarazo del norte de Francia, así lo ha anunciado Aurore Bergé, ministra delegada para la Igualdad de Género, informa el medio galo La Corix.
«Es evidente que quienes se oponen al aborto nunca se han dado por vencidos en nuestro país», ha declarado durante la sesión de preguntas en la Asamblea Nacional. Además, ha afirmado que se han producido varios «actos vandálicos» contra instalaciones de Planificación Familiar en los últimos años. Y es que, la ministra no solo ha condenado estos ataques, sino que también ha acusado a estas personas por obstaculizar «derechos y libertades».
Según Infocatólica, Bergé ha señalado, tras los presuntos actos –entre los que destacan el rezo, la información y la ayuda–, mantiene contacto frecuente con los responsables de Planificación Familiar para garantizar «la seguridad de sus centros». Por último, ha defendido el compromiso del Gobierno con el acceso al aborto en todo el territorio, así como el apoyo a las asociaciones que lo facilitan.
La defensa de la vida siempre presente
La Pontificia Academia para la Vida del Vaticano condenó en 2024, tras la inclusión de esta polémica norma en la Carta Magna francesa, la decisión de inscribir explícitamente el derecho al aborto. Así señalaron que no «puede existir el derecho a quitar la vida».
El organismo creado en 1988 por Juan Pablo II, en apoyo a la Conferencia Episcopal Francesa (CEF), hizo un llamamiento a todos los líderes políticos y tradiciones religiosas para que hagan todo lo posible para que, «en esta fase de la historia», la protección de la vida se convierta en «una prioridad absoluta», con medidas concretas «en favor de la paz y la justicia social», con medidas eficaces para «el acceso universal a los recursos, a la educación y a la salud».
En este sentido, la CEF señaló que esta violenta práctica sigue siendo en su origen «un atentado contra la vida». Por ello, aseguraron que no puede contemplarse únicamente «desde el ángulo de los derechos de la mujer». Asimismo, los obispos franceses lamentaron que el debate que se ha abierto en Francia «no haya abordado los mecanismos de apoyo de que disponen quienes desean conservar a su hijo».
Al hilo, el organismo que preside Vincenzo Paglia, el arzobispo italiano, aseveró que la «protección de la vida» es el objetivo primordial de la humanidad y solo puede desarrollarse «en un mundo libre de conflictos», donde la ciencia, la técnica y la industria estén «al servicio de la persona humana y de la fraternidad».
Asimismo, recordaron las palabras del Papa Francisco durante la audiencia general del 25 de marzo de 2020 cuando argumentó que para la Iglesia católica, la defensa de la vida «no es una ideología», sino una realidad humana que afecta a todos los cristianos, precisamente por ser «cristianos y por ser humanos».