La ministra de Igualdad, Ana Redondo
Redondo presume de que España es «número 1» en protección de personas LGTBI y las asociaciones lo desmienten
Para la presidenta de la Federación, Paula Iglesias, «las cifras son alarmantes»
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha mostrado su satisfacción porque España ocupe el número 1, «la medalla de oro», en la protección y la garantía de la igualdad para las personas LGTBI+ , según recoge el ranking Rainbowmap 2026, que analiza datos de casi medio centenar de países de Europa.
Sin embargo, esta misma mañana la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans, Bisexuales, Intersexuales y más (FELGTBI+) ha instalado ante el Congreso en Madrid una lona reivindicativa para pedir a los diputados que voten a favor de un Pacto de Estado contra los discursos de odio hacia los grupos en situación de vulnerabilidad.
A través de esta acción, y con motivo del Día contra la LGTBIfobia, la entidad ha denunciado que los discursos de odio son el origen de la violencia que se incrementa cada vez más contra las personas LGTBI+ y otros grupos en situación de vulnerabilidad.
Para la presidenta de la Federación, Paula Iglesias, «las cifras son alarmantes». «En 2024, una de cada 10 personas LGTBI+ fue agredida; el 2026, lo ha sido una de cada 4. La violencia contra las personas LGTBI+ se ha triplicado en solo dos años y las medidas para frenar el odio no pueden esperar más. Nos va la vida en ello», ha clamado.
Según ha informado la federación, la organización referente en la defensa de los derechos LGTBI+ ILGA Europa ha situado este martes a España en el primer puesto de su ranking anual de países más respetuosos con la diversidad LGTBI+. En este sentido, Iglesias, ha destacado que «ocupar el primer puesto en derechos legales no significa que se haya alcanzado la igualdad real; significa que existe la responsabilidad de evitar retrocesos y seguir avanzando». Y aunque ILGA posiciona a España en el número uno, también señala que «está lejos de garantizar una igualdad real, especialmente a la hora de abordar los discursos de odio y sus consecuencias».