Imagen de archivo de ratones de laboratorio
Bruselas se pliega a los animalistas y pretende suprimir los ensayos con animales en 15 ámbitos para 2030
Pretende aprovechar la inteligencia artificial y los macrodatos para el desarrollo de nuevas metodologías
Tres años, desde que se lo prometió a los animalistas, ha tardado la Comisión Europea en elaborar una hoja de ruta con la que pretende suprimir los ensayos con animales en 15 ámbitos. Ahora el objetivo es reemplazar, reducir o perfeccionar las pruebas con animales en las evaluaciones de seguridad ambiental y para la salud humana para el año 2030.
La hoja de ruta busca la sustitución gradual de las pruebas en 15 ámbitos, incluidos los productos químicos para uso industrial y de consumo, los plaguicidas y biocidas, los productos farmacéuticos y los aditivos alimentarios, y establece indicadores que permitirán supervisar el progreso en la aplicación de las acciones y recomendaciones.
Para lograr su objetivo, la Comisión Europea pretende el aprovechamiento de la inteligencia artificial y los macrodatos para el desarrollo de metodologías de innovación e investigación en la búsqueda de alternativas al uso de animales.
En esa hoja de ruta, la Comisión contempla acciones para acelerar el desarrollo y la adopción de enfoques alternativos y para ello contará no solo con los Veintisiete estados miembros, sino con terceros países, las agencias de la UE y las partes interesadas.
La Comisión comenzará a implementar la hoja de ruta de inmediato y para 2029 organizará una conferencia de alto nivel para evaluar los progresos realizados.
En 2023, en respuesta a la iniciativa ciudadana europea «Salvemos los cosméticos libres de crueldad animal: comprometámonos con una Europa sin pruebas en animales», la Comisión se comprometió a desarrollar una hoja de ruta integral para la eliminación progresiva de las pruebas en animales para las evaluaciones de seguridad química.
Esta no es la única cesión de Bruselas hacia los colectivos animalistas. Desde hace tiempo, los cazadores y, sobre todo, los ganaderos de Castilla y León y otras regiones españolas se quejan de que la sobreprotección del lobo está generando una sobre presencia de lobos en los montes españoles con el perjuicio que provocan a las ganaderías con sus ataques.