La ministra de Sanidad, Mónica García
Mónica García escurre el bulto y afirma que las exigencias médicas están «sobre el tejado de las comunidades»
Sobre la creación de un estatuto propio, García reta a partidos políticos y Comunidades Autónomas a impulsar esa iniciativa en el Parlamento
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha trasladado este lunes a los sindicatos del Comité de Huelga médica que gran parte de las reivindicaciones planteadas por el colectivo dependen ahora de las comunidades autónomas, a las que ha instado a asumir sus competencias y dejar de atribuir al Ministerio responsabilidades que, según ha defendido, corresponden a las administraciones regionales.
Tras una nueva reunión con los representantes sindicales, García ha asegurado que su departamento ha agotado el margen de actuación que le corresponde mediante la reforma del Estatuto Marco y otras iniciativas legislativas relacionadas con la formación sanitaria especializada y la ordenación de las profesiones sanitarias. En este contexto, ha señalado que las demandas vinculadas a las condiciones laborales, las plantillas o la organización asistencial deben abordarse en el ámbito autonómico.
La ministra ha acusado a una parte de los gobiernos regionales de haberse «escudado» hasta ahora tras el Ministerio para evitar afrontar determinadas mejoras laborales reclamadas por los profesionales sanitarios. «Ese tiempo se ha terminado», ha advertido.
Durante su comparecencia, García también ha rechazado algunas de las críticas formuladas por los sindicatos respecto al contenido de la reforma del Estatuto Marco. Entre ellas, ha negado que las horas de guardia queden excluidas de la cotización a la Seguridad Social. Según ha explicado, todas las horas trabajadas y declaradas cotizan y computan tanto para la vida laboral como para la futura pensión de jubilación.
Asimismo, ha defendido que la adaptación a la jornada laboral de 35 horas ya se aplica en todas las comunidades autónomas salvo en la Comunidad de Madrid. En este sentido, ha acusado al Gobierno regional madrileño de mantener desde 2012 una reducción económica sobre las guardias médicas que, según sus cálculos, ha supuesto una pérdida acumulada de unos 34.000 euros por profesional.
La titular de Sanidad ha insistido en que cuestiones como la reducción de la carga asistencial, el reconocimiento profesional o la limitación de las horas extraordinarias están estrechamente ligadas a la disponibilidad de recursos y a la capacidad de contratación de personal, competencias que recaen en las comunidades autónomas. Además, ha subrayado que las regiones disponen actualmente de mayores recursos económicos para financiar la sanidad pública gracias al incremento de fondos transferidos por el Estado en los últimos años.
Respecto a una de las principales demandas de los médicos, la creación de un estatuto profesional específico para el colectivo, García ha recordado que existen mecanismos parlamentarios para impulsar esa iniciativa. Según ha explicado, tanto los grupos políticos como las comunidades autónomas pueden promover propuestas legislativas en el Congreso de los Diputados.
No obstante, la ministra ha defendido la necesidad de mantener un marco normativo común para todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud. A su juicio, las mejoras laborales y retributivas deben beneficiar al conjunto de categorías sanitarias, incluidas enfermeras, farmacéuticos, biólogos y técnicos sanitarios.
Finalmente, sobre la petición de adelantar la edad de jubilación de los médicos, García ha señalado que cualquier modificación deberá ajustarse a los criterios generales establecidos para el conjunto de trabajadores. Ha recordado que los coeficientes reductores actualmente vigentes responden a factores como la peligrosidad, la toxicidad, la penosidad o el impacto de determinadas profesiones sobre la salud, y que cualquier colectivo que cumpla esos requisitos podrá acogerse a las medidas previstas por la normativa.