La ministra de Sanidad, Mónica García
Mónica García ignora a los médicos y aprueba el Estatuto Marco
El Consejo de Ministros da luz verde al anteproyecto de ley sin atender la principal reivindicación de los facultativos
El Gobierno ha aprobado este martes la reforma del Estatuto Marco de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS) sin atender la principal reivindicación de los médicos, que llevan ya cuatro meses de movilizaciones y huelgas para reclamar un marco regulador propio. Pese al rechazo frontal de los sindicatos médicos y al enquistamiento del conflicto con el Ministerio de Sanidad, el Consejo de Ministros dará luz verde al anteproyecto de ley, según han confirmado fuentes del Ejecutivo.
La decisión llega apenas un día después de una nueva reunión sin avances entre el departamento que dirige la ministra de Sanidad, Mónica García, y las seis organizaciones sindicales médicas, que abandonaron el encuentro sin acuerdos y anunciaron una quinta huelga nacional que se desarrollará entre el 15 y el 19 de junio.
Los representantes de los facultativos denuncian que el ministerio ha ignorado durante meses sus demandas y ha optado por seguir adelante con la reforma sin incorporar la creación de un estatuto específico para la profesión médica, una de sus reivindicaciones históricas. Consideran que sus condiciones laborales, responsabilidades y nivel de formación requieren una regulación diferenciada del resto de categorías sanitarias.
El texto que ahora inicia su tramitación ha sido pactado con los sindicatos generalistas del sector –CCOO, UGT, CSIF, Satse-FSES y CIG Saúde– tras casi tres años de negociaciones. Entre las mejoras previstas para los médicos figuran la reducción de las guardias de 24 horas a un máximo de 17 horas continuadas y la limitación de la jornada semanal a un máximo de 45 horas.
Sin embargo, estas medidas no han sido suficientes para desactivar las protestas. Los sindicatos médicos sostienen que el problema de fondo sigue sin resolverse y acusan a Sanidad de negarse a abrir una negociación específica para el colectivo, pese a las sucesivas huelgas y concentraciones celebradas desde hace cuatro meses.
Desde el ministerio y los sindicatos firmantes defienden que el Estatuto Marco debe seguir siendo una norma común para todos los profesionales del Sistema Nacional de Salud y rechazan fragmentar la regulación laboral por categorías. Además, sostienen que las particularidades de los médicos pueden abordarse mediante capítulos específicos dentro de la propia ley sin necesidad de crear una normativa independiente.
Más allá de las cuestiones que afectan a los facultativos, la reforma incluye medidas destinadas a reducir la temporalidad mediante ofertas públicas de empleo periódicas, reforzar la estabilidad laboral, adaptar la clasificación profesional a la formación y competencias de cada categoría, reconocer la actividad docente e investigadora como tiempo efectivo de trabajo y reforzar los derechos de conciliación.
Con la aprobación en primera vuelta por parte del Consejo de Ministros, el anteproyecto iniciará ahora el trámite de audiencia pública. Posteriormente regresará al Gobierno para su aprobación definitiva antes de ser remitido al Congreso de los Diputados. Todo ello mientras el conflicto con los médicos sigue abierto y sin visos de solución a corto plazo.