Este fenómeno genera un impacto visual asombroso que desafía nuestra percepción del espacio y el volumen
Así es el Vantablack, el negro más negro del mundo
Cualquier objeto tridimensional cubierto con Vantablack pierde su relieve ante la vista y se transforma en un plano completamente liso
El Vantablack es una sustancia que revolucionó la ciencia de los materiales al convertirse en el compuesto más oscuro del planeta gracias a su capacidad para absorber el 99,96 % de la luz visible. Desarrollado por la compañía británica Surrey NanoSystems, este recubrimiento no funciona como una pintura tradicional, sino que está constituido por una densa estructura microscópica de nanotubos de carbono alineados verticalmente.
Cuando las partículas de luz impactan contra esta superficie, quedan atrapadas rebotando indefinidamente entre los nanotubos hasta disiparse por completo en forma de calor, lo que impide cualquier tipo de reflejo hacia el ojo humano.
Este fenómeno genera un impacto visual asombroso que desafía nuestra percepción del espacio y el volumen. Dado que el cerebro humano necesita la luz reflejada y las sombras para comprender las formas y las texturas, cualquier objeto tridimensional cubierto con Vantablack pierde su relieve ante la vista y se transforma en un plano completamente liso y bidimensional, similar a un agujero negro o a un vacío absoluto en el espacio.
Incluso al aplicarlo sobre una superficie muy arrugada como el papel de aluminio, los pliegues se vuelven invisibles, borrando toda noción de profundidad.
Exclusividad legal de Anish Kapoor
Aunque su aspecto estético es fascinante, el material fue diseñado para sectores científicos de alta precisión, especialmente en la industria aeroespacial. Su principal utilidad radica en el revestimiento del interior de telescopios y satélites, donde absorbe la luz parásita y los reflejos internos para permitir que los sensores ópticos capturen imágenes del universo con una nitidez extrema.
Además de su uso tecnológico, el compuesto protagonizó una célebre polémica internacional cuando el escultor Anish Kapoor adquirió los derechos exclusivos para su uso artístico, prohibiendo de forma legal que cualquier otro creador del mundo pudiese emplear el Vantablack original en sus obras de arte.