Mujer sentada al lado de la cama
Casi el 30 % de las mujeres afirma haber sido forzada a hacer algo que no quería en una relación sexual
El 27,5 % de los hombres declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales: un 9,6 % lo ha hecho una sola vez en la vida y un 17,9 % más de una vez
El Ministerio de Sanidad, en colaboración con el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS), ha publicado este jueves los resultados de la segunda edición de la Encuesta Nacional de Salud Sexual (ENSS II), 16 años después de la primera edición realizada en 2009. Con una muestra de 9.009 entrevistas representativas (4.615 hombres y 4.394 mujeres), el estudio actualiza la radiografía de los hábitos, actitudes, experiencias y salud sexual de la población en España.
Tal y como ha afirmado Sanidad en el comunicado, es importante señalar que «las sumas de los porcentajes presentados en este informe pueden no coincidir exactamente con el 100 % y, en algunos casos, pueden superarlo». Esto se debe, por una parte, a que se han excluido las respuestas «No sabe» o «No contesta» para facilitar la lectura de los principales resultados; y, por otra, a que determinadas variables permiten que «una misma persona pueda estar incluida en más de una categoría». Además, algunas preguntas admitían respuesta múltiple, como ocurre con la elección de métodos de protección o con los diagnósticos de salud sexual.
Satisfacción, diversidad y educación sexual
La encuesta permite comparar algunos indicadores con la primera edición, realizada en 2009. Entre ellos, la satisfacción con la vida sexual: aunque el 77,2 % de la población se declara actualmente satisfecha, el estudio detecta un descenso respecto al 85,8 % registrado entonces. Esta tendencia se acentúa con la edad, hasta caer al 51,3 % entre las personas mayores de 75 años.
En paralelo, la actividad sexual pierde peso como requisito asociado a la felicidad. El grado de acuerdo con la afirmación «sin una vida sexual activa no es posible ser feliz» baja del 36,9 % al 34,6 % entre los hombres y desciende de forma más acusada entre las mujeres, del 39,3 % en 2009 al 28,5 % en la actualidad. Hoy, el 60,8 % de la población se muestra poco o nada de acuerdo con esta idea.
El 48,2 % se define como hombre, el 50,8 % como mujer, el 0,7 % como persona no binaria y el 0,2 % de otra manera.
Consentimiento, prevención y salud sexual
La encuesta muestra diferencias relevantes en torno al consentimiento. El 54,3 % de los hombres está bastante o muy de acuerdo con que, si se acepta tener un encuentro sexual, hay que llegar hasta el final si la otra persona quiere, frente al 36,6 % de las mujeres. En sentido contrario, el 60,5 % de las mujeres se muestra poco o nada de acuerdo con esta afirmación.
En el ámbito de la violencia, el 28,2 % de las mujeres afirma haberse visto forzada a realizar prácticas no deseadas alguna vez en su vida (el 26,1 % de forma ocasional). Por su parte, el 13,6 % de los hombres admite haber tenido la sensación de obligar a su pareja en alguna ocasión.
En cuanto a la protección, el 75,2 % de las personas no utilizó preservativo en su última relación con penetración vaginal. Entre quienes no lo usaron, el 29,2 % señaló que solo mantenía relaciones con su pareja, el 21,6 % que utilizaba otro método anticonceptivo y el 24,5 % que la persona o su pareja no se encontraban en edad fértil.
En resumen, el 25 % usó preservativo, alrededor del 50 % recurrió a otros métodos anticonceptivos o de prevención del embarazo –como anticoncepción hormonal, marcha atrás o vasectomía– y el 25 % restante no utilizó ningún tipo de protección ni método anticonceptivo.
Esta falta de prevención se refleja en que el 62,3 % de la población nunca se ha realizado una prueba de VIH. Además, un 2,4 % de la población recibió un diagnóstico de ITS en el último año, siendo el Virus del Papiloma Humano (VPH) el más frecuente en mujeres (47,6 %) y la gonorrea y micosis los más comunes en hombres (19,0 % cada uno).
Consumo de prostitución y pornografía
La encuesta también analiza el pago por mantener relaciones sexuales, una práctica que continúa concentrándose de forma muy mayoritaria entre los hombres. El 27,5 % declara haber pagado alguna vez por mantener relaciones sexuales: un 9,6 % lo ha hecho una sola vez en la vida y un 17,9 % más de una vez. Entre quienes pagaron alguna vez, el 79,1 % afirma que fue hace más de cinco años, mientras que el 9,5 % lo hizo en el último año.
En relación con el consumo de pornografía, el estudio muestra una clara brecha por sexo. El 71,9 % de los hombres declara haber visto pornografía en el último año, frente al 24,9 % de las mujeres. El consumo es más frecuente entre las personas de 25 a 34 años, donde supera el 60 %, y disminuye progresivamente a partir de los grupos de mayor edad.
La frecuencia de consumo también refleja diferencias relevantes: el 13,6 % de la población ve pornografía al menos una vez a la semana, el 9,6 % lo hace con periodicidad mensual y el 2,3 % declara un consumo diario. Estos datos refuerzan la necesidad de abordar la educación sexual desde una perspectiva integral, que incluya información rigurosa, consentimiento, relaciones igualitarias y prevención.