Perro denominado potencialmente peligroso (PPP)
Qué pasa si tu perro muerde a alguien: responsabilidad civil y penal del dueño
Tener un perro no es un capricho. Son animales generalmente dóciles, buenos con los humanos y con otros perros, pero animales al fin y al cabo y, como tales, pueden llegar a ser muy impredecibles.
Este martes, 30 de junio, se ha conocido la noticia de que un juez del municipio madrileño de Alcobendas ha enviado a juicio al futbolista del Real Madrid Ferland Mendy después de que uno de sus perros mordiera en la pierna a un menor de 17 años y a otros dos canes, uno de los cuales tuvo que ser sacrificado como consecuencia de las heridas provocadas.
Ataques de perros en España
En España, el artículo 1905 del Código Civil establece que el dueño de un animal responde de los daños que este cause, aunque se escape o se pierda. Si el perro muerde a alguien, el propietario tendrá que indemnizar a la víctima, independientemente de si estuvo presente o no o de si el perro nunca antes había dado señales de agresividad.
La jurisprudencia aplica en estos casos el baremo del RD 8/2004 (baremo de tráfico), incrementado en un 20%, al tratarse de casos ajenos a la circulación pero de similar gravedad indemnizatoria. El propietario deberá indemnizar por días de curación, secuelas físicas o estéticas, daños morales y lucro cesante.
Cuándo hablamos de responsabilidad penal
Aunque por norma general estos problemas se solucionan por la vía civil, si se produce un ataque y el dueño no despliega las precauciones o medidas de cuidado necesarias, entonces podría ser autor de un delito de lesiones por imprudencia tal y como recoge el artículo 152 del Código Penal.
Si el dueño sabía que el perro agresivo o ya había atacado antes, la imprudencia se agrava. Y si el ataque causa la muerte, la acusación puede ser de homicidio por imprudencia grave con penas de prisión.
Seguro obligatorio
Un aspecto muy importante a tener en cuenta es que con la entrada en vigor de la Ley de Bienestar Animal en España en septiembre de 2023, el seguro de responsabilidad civil obligatorio para todos los perros, no solo para aquellos considerados de raza peligrosa. En muchos casos, el seguro del hogar cubre estas reclamaciones, tanto la indemnización a pagar como los honorarios de abogado.