Bebé prematuro en la incubadora
La historia de Luca, el pequeño que nació sin latido y sobrevivió gracias a la reanimación: «Todo niño merece vivir»
En una ecografía rutinaria, los ginecólogos descubrieron que el feto tenía una anomalía. Tras realizar varias pruebas, vieron que padecía gastrosquisis
Los médicos están para salvar vidas, no para quitarlas. Esta frase la han repetido numerosas veces facultativos ante las palabras de la ministra Mónica García, quien saca pecho de leyes que ensalzan la cultura de la muerte. A pesar de esto, hay historias que siguen dando esperanza, que siguen izando y ondeando la bandera de la vida. Es el caso de Luca, el pequeño británico que nació sin latido y sobrevivió gracias a la reanimación.
Todo empezó cuando Demi, su madre, estaba de apenas tres meses. En una ecografía rutinaria, los ginecólogos descubrieron que el feto tenía una anomalía. Tras realizar varias pruebas, vieron que padecía gastrosquisis, un defecto congénito en la pared abdominal del feto que hace que los intestinos, y a veces otros órganos, se desarrollen fuera del cuerpo a través de un orificio, por lo que quedan expuestos al líquido, informa la CDC.
Según el Hospital Clínico de Barcelona, la gastrosquisis afecta aproximadamente a 1 de cada 2.000 a 4.000 bebés nacidos vivos cada año a nivel mundial. Esto se traduce en miles de casos anuales; por ejemplo, en Europa representa unos 2.400 nacimientos por año.
A pesar de la condición, los facultativos aseguraron a Demi y Charlie que su hijo no estaba afectado, simplemente, tenía que tener más revisiones. Así fue. El embarazo transcurrió con total normalidad, pero a las 30 semanas todo se torció. No sentía a su bebé. Fue a urgencias y le dijeron que no tenía que temer, su hijo estaba sano.
Todo cambió cuando entró en la semana 33 de embarazo. Seguía sin notar a su pequeño, por lo que volvió al hospital. En una visita al hospital, le comunicaron que le tenían que hacer una cesárea de emergencia. Luca, que pesaba 1,4 kilogramos, había dejado de tener constantes vitales. Su corazón se había parado. Para tratar de salvarle la vida, el equipo médico estuvo una hora reanimándolo. Lo consiguieron, algo que los progenitores siempre recordarán.
Tal y como relató su padre y ha recogido en su web Right To Life UK, «verlo nacer muerto fue muy duro». Así, afirmó que la hora que tardaron en devolverlo a la vida fue «la hora más larga» que ha vivido.
Para Demi, su madre, fue aún más duro. A pesar de tener que estar en el hospital recuperándose de la cesárea, decidió coger el alta voluntaria, ya que «no había nada» que le impidiera estar con «su Luca».
Tras este caso, el pequeño Luca fue sometido a tres operaciones, una de ellas para colocarle los intestinos dentro. a día de hoy, ha informado el medio inglés, permanece hospitalizado y los médicos han advertido a sus padres que su estado «sigue siendo grave».
Este caso ha llevado a una reflexión. Así lo considera Catherine Robinson, portavoz de Right To Life UK, quien ha subrayado que todo bebé, antes y después del nacimiento, debe ser «tratado como un paciente cuya vida merece ser defendida, independientemente de lo incierto que pueda parecer el pronóstico inicialmente. Todo niño por nacer merece una oportunidad de vivir».