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Corazón de cerdo utilizado en uno de los trasplantesAFP

¿Podremos vivir con órganos de animales? La ciencia ya tiene una respuesta

Los últimos avances han conseguido levantar algo de esperanza en los enfermos y médicos, ya que la última operación ha logrado mantener un riñón funcionando durante nueve meses

parece una película de ciencia ficción pero es la realidad para algunos pacientes que esperan un trasplante para salvar su vida. Los conocidos xenotrasplantes, órganos de origen animal modificados genéticamente, han permitido ya que personas con enfermedades graves reciban riñones e incluso corazones, por el momento, de cerdos.

Los últimos avances han conseguido levantar algo de esperanza en los enfermos y médicos, ya que la última operación ha logrado mantener un riñón funcionando durante nueve meses. Esto ha abierto una gran pregunta: ¿podrá algún día un órgano animal sustituir de forma permanente a uno humano?

El primer hito médico de este tipo se produjo en enero de 2022. David Bennett, un hombre de 57 años que padecía una insuficiencia cardíaca terminal y latidos cardíacos irregulares e incontrolables, recibió un corazón de cerdo modificado genéticamente para salvarle la vida. Todo esto ocurrió después de ser descartado para un trasplante de corazón convencional

Tras la cirugía, el corazón funcionó bien durante varias semanas sin signos de rechazo. De hecho, Bennett pudo pasar tiempo con su familia y asistir a la terapia de reanimación. Sin embargo, dos meses después de su exitosa y pionera operación, su condición comenzó a deteriorarse hasta, finalmente, recibir cuidados paliativos debido a su condición. Finalmente, murió.

David Bennett con su cirujano

El segundo paciente del mundo en recibir un trasplante de corazón de cerdo modificado, fue Lawrence Faucett, que padecía una enfermedad cardiaca terminal. El científico, veterano de la Marina y padre de familia no había sido considerado apto para un trasplante de corazón humano debido a su desarrollada enfermedad, por ello le colocaron uno animal.

A pesar de los esfuerzos de los cirujanos, esta operación tampoco salió como se esperaba. Aunque había experimentado algunas mejorías, en sus últimos días de vida su órgano vital comenzó a mostrar signos de rechazo. A pesar de los grandes esfuerzos del equipo médico, el paciente Faucette falleció el 30 de octubre de 2023.

El paciente Lawrence FaucetteUniversidad de Maryland

En 2024 la medicina dio un paso más. Se documentó el primer primer trasplante de riñón de cerdo modificado genéticamente en el Hospital General de Massachusetts. El paciente seleccionado para ello fue Richard Slayman, un hombre de 62 años que padecía insuficiencia renal y que, tras un trasplante convencional fallido, decidieron optar por uno animal.

Aunque el riñón era provisional, ya que esperaban en dos años poder trasplantarle uno humano, Slayman falleció antes de la cirugía. Desde el hospital aseguraron no tener indicios de que su muerte se debiese al órgano del cerdo genéticamente modificado por la empresa biotecnológica eGenesis, la cual eliminó tres genes que podrían implicar un rechazo del órgano por el organismo del paciente.

Richard Slayman, sentado, con el equipo del Hospital General de MassachusettsMGH

En 2024 se produjo otro trasplante de riñón de cerdo, esta vez a una mujer estadounidense de 53 años. Towana Looney donó uno de sus riñones a su madre en 1999 y llevaba ocho años en diálisis después de que una complicación durante el embarazo dañara el que le quedaba. Esperaba un trasplante desde 2017, pero no había podido encontrar un donante compatible. Meses después, los médicos le retiraron el órgano, ya que su cuerpo comenzó a rechazarlo.

Ante el deterioro de su estado de salud, el 25 de noviembre recibió un riñón de cerdo modificado genéticamente para que el órgano no fuera rechazado inmediatamente por su cuerpo. Actualmente, sigue con diálisis y a la espera de un donante humano compatible.

Towana Looney, de 53 añosAFP

El último gran hito se ha dado este mes de septiembre. Tim Andrews, un hombre de 66 años con insuficiencia renal terminal, provocada por diabetes tipo 2, y que recibió un riñón de cerdo miniatura de Yucatán, ha logrado sobrevivir nueve meses hasta recibir uno humano.

Tras ea xenotrasplante, el órgano animal comenzó a funcionar de inmediato y, pese a un episodio inicial de rechazo, la situación consiguió estabilizarse con tratamiento. Gracias a esto, el paciente permaneció 271 días sin necesidad de diálisis. Un récord.

Sin embargo, a los seis meses después aparecieron lesiones en los vasos sanguíneos que terminaron provocando un fallo del órgano y obligaron a extirparlo. Tim Andrews no desarrolló anticuerpos detectables contra el riñón de cerdo y, tras varios meses de diálisis, recibió finalmente un riñón de un donante humano fallecido.

Tim Andrews, de azul, saliendo del hospital después de su trasplante

Aunque de momento se ha experimentado solo con riñones o corazones de cerdo, investigadores chinos están haciendo pruebas. La primera fue en 2024, cuando los expertos conectaron un hígado de cerdo modificado genéticamente al sistema circulatorio de una persona con muerte cerebral. Según documentaron, el órgano produjo bilis y aportó la función hepática.

¿Hacia dónde van los xenotrasplantes?

Aunque en un primer momento parece que la cirugía se realiza para que el paciente viva con el órgano animal de por vida, lo cierto es que se trata de un tratamiento puente. Es decir, el que salva vidas mientras se espera el humano.

Ahora, según los cirujanos, el aumentar la duración. El último fue de nueve años así que ahora, informan, es conseguir un año o más de funcionamiento. Y es que la empresa de trasplantes eGenesis prevé comenzar en 2027 un ensayo con 33 pacientes aproximadamente, según la información publicada esta semana sobre el programa. A pesar de ello, por el momento, la mejor opción será siempre poseer siempre uno humano.