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Restaurante con varias mesas reservadas para cenar a plena luz del día

Restaurante con varias mesas reservadas para cenar a plena luz del díaGetty Images

La tendencia de adelantar las cenas: los españoles cada vez lo hacen más y los nutricionistas lo aprueban

La mitad de las reservas nocturnas en España ya se hacen antes de las nueve y las reservas de las ocho casi se han triplicado desde 2019

Son las ocho de la tarde, apenas ha atardecido y en las mesas de los restaurantes –aún en plena calle debido a las altas temperaturas para la época– se puede ya observar a parejas y grupos de amigos cenando. Un panorama que no deja de llamar la atención, ya que en España nos caracterizamos por tener unos horarios peculiares con respecto al resto del mundo.

Mientras que lo habitual es que las cenas se llevasen a cabo a partir de las nueve y hasta bien entradas las once, de un tiempo a esta parte este horario ha variado y ha tendido a adelantarse, tanto en los hogares como en los restaurantes. Así lo indican los estudios realizados por las plataformas de reserva CoverManager y TheFork: la mitad de las reservas nocturnas en España ya se hacen antes de las nueve y las reservas de las ocho casi se han triplicado desde 2019, mientras que las reservas a las diez se han reducido a la mitad.

El adelanto de los horarios tampoco responde únicamente a las preferencias de los turistas extranjeros. El porcentaje de comensales que reservan desde un teléfono español y cenan antes de las nueve ha aumentado del 31,5 % en 2016 al 56,9 % en 2026. Así, más de la mitad de estos clientes opta por cenar antes de las nueve, en torno a las ocho de la tarde, lo que supone un adelanto de 56 minutos en la hora media de la cena durante la última década.

El adelanto de la hora de cenar es diverso en los distintos territorios, desde Cádiz con el horario más tardío (21.30 horas de media) hasta Canarias con el más adelantado (20.15); mientras que las grandes capitales como Madrid y Barcelona lo hacen a las 21.00 y 20.45 horas, respectivamente.

Desde Hostelería Madrid, la asociación de hostelería de la comunidad, destacan a El Debate que han notado un incremento de la ocupación durante las tardes, pero también por las noches. Aun así, en su último informe de tendencias indican que se ha ido consolidando el desplazamiento del consumo hacia momentos menos tradicionales para comer fuera de casa. Específicamente sobre las cenas, detallan que la franja se sitúa entre las 20 y las 23, confirmándose, por tanto, que ya desde las ocho las cenas están presentes en la hostelería.

Cenar entre las 19:30 y las 21:00

¿Y qué opina la ciencia de este nuevo hábito? ¿Es más recomendable para la salud cenar antes? María Argente Pla, miembro del Área de Nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), explica a este medio que en las consultas clínicas también se ha observado una clara tendencia hacia el adelanto de los horarios nocturnos, que atribuye a una mayor conciencia de salud y descanso, a los cambios en los patrones laborales y a la adaptación del sector hostelero.

Desde el punto de vista nutricional y metabólico, adelantar la cena «puede ser beneficioso» para la salud, especialmente en aquellas personas que acostumbran a comer tarde y se acuestan poco después. Argente Pla recuerda que no solo importa qué comemos y cuánto comemos, «sino también cuándo lo hacemos». El organismo sigue unos ritmos circadianos que influyen en el metabolismo y en la regulación de la glucosa, cuya gestión suele ser menos eficiente durante la noche. De hecho, un estudio realizado en 2022 con 845 adultos españoles observó una mayor respuesta glucémica y una menor respuesta insulínica cuando la ingesta se producía una hora antes de acostarse, frente a hacerlo cuatro horas antes.

No obstante, la especialista subraya que no existe «una hora ideal» válida para toda la población. Como orientación, cenar entre las 19:30 y las 21:00 horas puede ser una buena opción, siempre que los horarios sean compatibles con las obligaciones personales. Además, recomienda dejar pasar «unas dos o tres horas» entre la cena y el momento de acostarse para evitar molestias digestivas y reducir el riesgo de reflujo gastroesofágico.

Los expertos recomiendan adaptar los horarios de las comidas a las circunstancias personales, sin convertir la hora de la cena en una obligación difícil de cumplir. «Llevar una alimentación saludable no significa tener que cenar obligatoriamente a las ocho de la tarde», recuerda Argente Pla. Si es posible adelantar la cena, puede ser una medida positiva, pero también hay otras pautas importantes: evitar que sea la comida más abundante del día, apostar por platos equilibrados con verduras y proteínas de calidad y limitar las comidas muy grasas, copiosas o acompañadas de alcohol.

Además, aconseja dejar pasar «unas dos o tres horas» entre la cena y el momento de acostarse, especialmente en personas con molestias digestivas o reflujo. Quienes llegan tarde a casa por motivos laborales pueden recurrir a una merienda o comida ligera a media tarde y reservar para la noche una cena más sencilla. En cualquier caso, la especialista recuerda que la calidad global de la dieta, la regularidad de los horarios, la actividad física y el descanso son factores fundamentales, por lo que aconseja adelantar la cena cuando las circunstancias lo permitan, sin obsesionarse con una hora concreta.

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