Erupción del volcán de Tonga, vista por satélite
Erupción del volcán Tonga: así han sido sus efectos en el clima global
La explosión inyectó aproximadamente 400.000 toneladas de dióxido de azufre (SO2) en la estratosfera
Una de las erupciones volcánicas más significativas y sorprendentes de la historia reciente ocurrió en diciembre de 2021 y enero de 2022, cuando el volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha'apai, ubicado en el océano Pacífico, cerca de Tonga, entró en erupción. Este evento no solo tuvo un impacto inmediato en la región, sino que también desencadenó efectos notables en el clima global que continúan siendo objeto de estudio y observación.
Después de permanecer inactivo desde 2014, el volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha'apai despertó el 20 de diciembre de 2021 con una erupción inicial que envió partículas a la estratósfera y generó una gran columna de ceniza visible desde la capital de Tonga, Nukualofa. Esta erupción inicial se caracterizó por explosiones audibles a más de 170 kilómetros de distancia, y se emitió un aviso a las aerolíneas debido a la ceniza volcánica.
Foto de la erupción del volcán Tonga
La actividad volcánica continuó y el 25 de diciembre las imágenes satelitales mostraron un aumento significativo en el tamaño de la isla resultante de la erupción. Sin embargo, el 11 de enero de 2022, se declaró inactiva. Pero lo que nadie esperaba era lo que ocurriría a continuación.
El 14 de enero de 2022, se registró una erupción de gran tamaño que lanzó una nube de ceniza impresionante de 20 kilómetros de altura hacia la atmósfera. Al día siguiente, el 15 de enero, una erupción aún más masiva en dimensiones ocurrió alrededor de las 17:00 horas (4:00 UTC). Las cenizas de esta erupción llegaron a la isla principal de Tongatapu, oscureciendo el cielo y cubriendo el Sol. Las explosiones volcánicas se oyeron a decenas de kilómetros a la redonda, alertando a las autoridades locales.
Estos estruendos incluso se compararon con truenos y se escucharon en la isla Norte de Nueva Zelanda, la costa este de Australia y más allá. Desde el espacio, los satélites captaron una amplia columna eruptiva y ondas de choque que se propagaron a través del Pacífico.
Impacto en el clima global
La erupción del Hunga Tonga-Hunga Ha'apai no solo liberó una impresionante cantidad de cenizas volcánicas, sino que también inyectó aproximadamente 400.000 toneladas de dióxido de azufre (SO2) en la estratosfera. Aunque esta erupción no tuvo el potencial de causar un enfriamiento global significativo, sí tuvo efectos notables en el clima a nivel regional y hemisférico.
Imagen de la erupción submarina del volcán Hunga-Tonga-Hunga-Ha'apai
Los efectos climáticos se notaron principalmente en el hemisferio sur, donde se observaron atardeceres de tonos púrpura y temperaturas ligeramente más frías en los meses siguientes a la erupción. Se cree que esto se debió a la presencia de aerosoles de ácido sulfúrico en la estratosfera, que pueden reflejar la luz solar y enfriar la superficie terrestre. Sin embargo, estos efectos no fueron lo suficientemente fuertes como para desencadenar un enfriamiento global a gran escala.
La erupción del volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha'apai en 2022 fue un evento geológico espectacular que tuvo repercusiones más allá de las fronteras de Tonga y el Pacífico. Su impacto en el clima global, aunque limitado en alcance, sirve como recordatorio de la influencia que los eventos naturales extremos pueden tener en nuestro planeta. A medida que los científicos continúan estudiando las implicaciones climáticas de esta erupción, queda claro que la naturaleza sigue siendo impredecible y poderosa, y que debemos estar preparados para adaptarnos a sus cambios.