La potencia de la erupción de la grieta volcánica que comenzó a escupir lava la noche del lunes en Islandia sigue reduciéndose, pero los surtidores de magma llegaron a alcanzar 120 metros de altura
Fotografía cedida por Defensa Civil de Islandia donde se observa una erupción volcánica al norte de Grindavík (Islandia)
EFE
Personal de emergencia y científicos en un helicóptero de la Guardia Costera de Islandia sobrevolando una erupción volcánica en la península de Reykjanes
AFP
La policía bloquea una carretera y asegura el perímetro después de una erupción volcánica cerca de la ciudad de Grindavik, península de Reykjanes
EFE
De su punto álgido, en el que se extendía a lo largo de cuatro kilómetros, la actividad volcánica se ha reducido ahora a unos cinco núcleos a lo largo de la grieta original
EFE
Unos residentes locales observan cómo se eleva el humo mientras la lava tiñe el cielo nocturno de naranja debido a la erupción volcánica
AFP
Los espectadores se reúnen para observar el flujo de lava después de una erupción volcánica cerca de la ciudad de Grindavik
EFE
La Oficina Meteorológica de Islandia anunció el inicio de una erupción volcánica la noche del 18 de diciembre después de semanas de intensa actividad sísmica en la zona
EFE
Una fotografía proporcionada por la Guardia Costera de Islandia muestra a la tripulación del TF-EIR que sobrevoló la erupción volcánica para estimar su magnitud después de que comenzara una erupción
EFE
Lava fluyendo en una fisura en la península de Reykjanes, 3 kilómetros al norte de Grindavik, al oeste de Islandia