Un estudio del CSIC y la Universidad de Sevilla revela «patrones consistentes de interacción» entre plantas y animales en la naturaleza
Un estudio revela «patrones consistentes de interacción» entre plantas y animales en la naturaleza
Como ha detallado Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en una nota de prensa, los resultados observados en las interacciones entre individuos son similares a los obtenidos entre especies
Un equipo científico de la Estación Biológica de Doñana-CSIC y la Universidad de Sevilla ha publicado un estudio en la revista PNAS en el que se analiza cómo las plantas individuales de varias poblaciones estructuran sus interacciones con los animales que se alimentan de sus frutos.
Como ha detallado Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en una nota de prensa, los resultados observados en las interacciones entre individuos son similares a los obtenidos entre especies, lo que sugiere que existen unos patrones consistentes en la forma en que se organizan las interacciones ecológicas en la naturaleza.
Las plantas de fruto carnoso interaccionan con multitud de animales que consumen sus frutos y dispersan sus semillas, un proceso clave para la regeneración forestal. Por ello, a los animales frugívoros se les considera los «jardineros del bosque».
En la naturaleza, multitud de especies de plantas y animales, o mejor dicho los individuos que componen sus poblaciones, establecen interaccionan entre sí y se conectan a través de relaciones mutualistas, generando así redes de alta complejidad. Las diferencias que existen entre individuos de una misma especie se conocen como la variación intraespecífica.
Los estudios que analizan este tipo de variación suelen abordarse desde la teoría de nicho, que estudia el conjunto de recursos que utiliza una especie y qué proporción de estos recursos que utilizan sus individuos. Estos recursos pueden ser tróficos, como presas u otro tipo de alimento, o servicios proporcionados por otras especies, como la polinización de las flores o la dispersión de semillas.
En este trabajo, el equipo científico combinó la teoría de nicho junto a la teoría de redes complejas para estudiar cómo las plantas individuales de varias poblaciones establecen sus interacciones con los animales frugívoros que consumen sus frutos.
Para ello, recopilaron redes ecológicas basadas en plantas individuales y la comunidad de animales frugívoros de 44 poblaciones distribuidas en Sudamérica, Asia y Europa, abarcando 29 especies distintas de plantas.
«Nuestros resultados revelan que, de forma similar a los estudios de dieta centrados en animales, en promedio una planta individual recibe el 70% de la diversidad de frugívoros existentes en la comunidad, lo que indica un grado de generalización considerable», ha explicado la investigadora y primera autora del estudio, Elena Quintero. No obstante, el equipo científico ha comprobado la existencia de una alta variación en el patrón de interacciones entre los diferentes individuos de una población.