El hielo marino del Ártico se está derritiendo a un ritmo sin precedentes
La cobertura de hielo marino global se sitúa en mínimo histórico en febrero
El observatorio climático europeo Copernicus anunció que este fue el tercer mes de febrero más cálido registrado hasta la fecha
El observatorio climático europeo Copernicus anunció que la cobertura de hielo marino mundial alcanzó un mínimo histórico en febrero, con temperaturas hasta 11 °C por encima del promedio cerca del Polo Norte. Este fenómeno se produce mientras el planeta sigue registrando temperaturas excepcionalmente altas.
El 7 de febrero, la extensión del hielo marino global –el agua oceánica que se congela y flota en la superficie– cayó a un mínimo récord de 16,04 millones de kilómetros cuadrados. Según los datos del servicio de monitoreo europeo, fue el tercer mes de febrero más cálido registrado hasta la fecha.
«Febrero de 2025 continúa la tendencia de temperaturas récord o casi récord observadas en los últimos dos años», explicó Samantha Burgess, del Centro Europeo de Pronósticos Meteorológicos a Medio Plazo, que gestiona Copernicus.
El deshielo del hielo marino es una de las consecuencias directas del calentamiento global. Actualmente, la cobertura de hielo en ambos polos se encuentra en niveles mínimos o cercanos a mínimos históricos, lo que ha llevado la extensión global de hielo marino a su punto más bajo registrado.
Impacto climático del retroceso del hielo marino
La reducción del hielo marino tiene repercusiones profundas no solo en las regiones polares, sino en el clima global, los ecosistemas y las comunidades humanas. Cuando la nieve y el hielo, que reflejan la radiación solar, desaparecen y son reemplazados por el océano oscuro, la energía del sol es absorbida en lugar de reflejada. Esto acelera aún más el calentamiento global, creando un ciclo de retroalimentación perjudicial.
En la Antártida, donde el hielo marino influye en gran medida en la cobertura global, la extensión en febrero fue un 26 % inferior al promedio. Copernicus indicó que, si se confirma en marzo, este sería el segundo nivel más bajo registrado en la historia satelital.
Mientras tanto, en el Ártico, donde el hielo suele alcanzar su punto máximo anual en marzo, la cobertura ha estado en mínimos históricos mensuales desde diciembre. En febrero, se situó un 8 % por debajo del promedio para ese mes.
«La extensión récord baja del hielo marino global es motivo de seria preocupación, ya que refleja cambios significativos en el Ártico y la Antártida», advirtió Simon Josey, profesor de Oceanografía en el Centro Nacional de Oceanografía del Reino Unido. Además, señaló que las altas temperaturas oceánicas y atmosféricas podrían impedir la regeneración del hielo marino en la Antártida durante el invierno del hemisferio sur.
Una racha de calor sin precedentes
A nivel global, febrero fue 1,59 °C más cálido que los niveles preindustriales. Además, el período de diciembre a febrero fue el segundo más cálido jamás registrado. Aunque algunas regiones, como partes de América del Norte, Europa del Este y el este de Asia, experimentaron temperaturas por debajo del promedio, otras registraron valores significativamente elevados. Entre ellas, el norte de Chile y Argentina, el oeste de Australia y el suroeste de Estados Unidos y México.
Las temperaturas fueron especialmente altas en el Ártico, donde el promedio para febrero superó en 4 °C la media del período 1991-2020. En algunas zonas cercanas al Polo Norte, se alcanzaron picos de hasta 11 °C por encima del promedio. Copernicus destacó que la falta de registros históricos en las regiones polares dificulta realizar comparaciones precisas con la era preindustrial.
Los océanos, que actúan como reguladores climáticos y sumideros de carbono, han estado excepcionalmente cálidos en los últimos años. Las temperaturas superficiales del mar en febrero fueron las segundas más altas jamás registradas para ese mes.
Los científicos esperaban que el calentamiento global extremo se atenuara tras el pico del fenómeno de El Niño en enero de 2024 y la transición gradual hacia una fase de enfriamiento con La Niña. Sin embargo, el calor ha persistido en niveles récord o cercanos a récord, lo que ha generado un intenso debate en la comunidad científica sobre las causas de este fenómeno.