Parque eólico Espina
La Justicia paraliza por segunda vez un proyecto eólico en León por su impacto en el urogallo
El magistrado Óscar Rojas De la Viuda denuncia un «posible fraude» en el procedimiento de tramitación ambiental
El Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 1 de León ha dictado una sentencia que paraliza por segunda vez el parque eólico Espina de Tremor, situado en el municipio leonés de Igüeña, por su impacto perjudicial sobre el hábitat del urogallo cantábrico, especie catalogada en peligro crítico de extinción.
Este parque, impulsado por la empresa energética Naturgy y en funcionamiento desde el año 2010, se encuentra a tan solo 80 metros de la Red Natura 2000, un espacio protegido por su valor ecológico. La instalación ya fue objeto de anulación en 2017 por parte del Tribunal Supremo, lo que supuso su cese de actividad.
Pese a este precedente, en 2022 la Junta de Castilla y León volvió a autorizar su funcionamiento. Esta decisión fue recurrida judicialmente por el Fondo para la Defensa Jurídica de la Cordillera Cantábrica, al considerar que suponía una grave amenaza para el urogallo cantábrico y vulneraba la normativa ambiental vigente.
La reciente resolución judicial estima que el parque fue «mal legalizado por la Junta», en palabras del abogado del caso, Víctor A. Bayón. Según recoge la sentencia, la ubicación del parque eólico interfiere directamente en una zona considerada hábitat potencial del urogallo. Además, el juez destaca la existencia de cantaderos cercanos y señala que, tras la construcción del parque, se produjo un descenso tanto en el número de estos espacios como en el de ejemplares.
El fallo subraya, además, la falta de estudios que valoren el posible impacto del parque sobre esta disminución de la especie, algo que considera especialmente grave dada la aparición de un urogallo muerto en un parque eólico vecino, situado a escasos diez kilómetros.
Críticas a la Junta y sospechas de fraude
El magistrado Óscar Rojas De la Viuda también denuncia un «posible fraude» en el procedimiento de tramitación ambiental. En su resolución, reprocha que el parque haya sido «legalizado como si aún no estuviese construido, cuando en realidad lleva funcionando desde 2010», sin que se hayan valorado adecuadamente los efectos negativos derivados de su actividad anterior, desarrollada de forma ilegal durante años.
Desde el Fondo para la Defensa Jurídica de la Cordillera Cantábrica han celebrado la sentencia como «un gran varapalo» para la política ambiental y energética del Gobierno autonómico. A su juicio, la resolución invalida por completo el procedimiento administrativo y obliga a empezar de cero.
«La especie podrá ahora recuperar terrenos expoliados de su hábitat», han manifestado, al tiempo que han exigido la dimisión del jefe del Servicio Territorial de Industria, Comercio y Economía en León, Fernando Bandera, a quien responsabilizan de haber autorizado nuevamente el proyecto.
En la misma línea, han instado a la Junta a no recurrir el fallo judicial y a proceder al desmantelamiento del parque. En caso de persistir en su legalización, advierten que Espina de Tremor podría convertirse en el «Algarrobico leonés».
El litigio ha contado con el respaldo económico de más de 800 personas, según ha informado el Fondo, que también espera sentencias favorables en otras causas abiertas contra proyectos similares en Valdesamario y Peña del Gato, también promovidos por Naturgy en la misma comarca.
Para el abogado del caso, esta resolución «restaura la legalidad ambiental en la zona», y supone una correcta aplicación de lo establecido en el Plan de Recuperación del Urogallo Cantábrico, uno de los emblemas de la biodiversidad amenazada en la cordillera.