Kelingking Beach vista desde el mar
Así es Kelingking, la icónica playa de Nusa Penida que ve amenazada su belleza por un polémico proyecto
La isla cercana a Bali alberga un controvertido proyecto –paralizado temporalmente por irregularidades –que incentivaba la llegada de turismo masivo
a unos 45 minutos en ferry desde Bali se encuentra la isla de Nusa Penida, un pequeño paraíso que en su día sirvió de exilio para la realeza balinesa.
La popularidad de su espectacular playa Kelingking, uno de los lugares más fotografiados del Sudeste Asiático, ha contribuido enormemente al crecimiento turístico de Nusa Penida, sobre todo, gracias a las redes sociales.
Con tonalidades imposibles de azul y unas singulares formaciones rocosas –que recuerdan a la columna vertebral de un Tyrannosaurus rex– Kelingking, que en indonesio significa meñique, es sencillamente impresionante. O quizás hay que decir 'era' porque la playa se ha visto alterada desde el verano de 2023 con una gran estructura metálica que se extiende desde los acantilados hasta la arena.
Lejos de ser algo temporal, se trata de un ascensor panorámico que no se integra en el paisaje y con el que se pretende aumentar más todavía el turismo en la zona, garantizando su seguridad y comodidad. La mole de cristal tiene 182 metros de altura y busca facilitar el acceso a Kelingking, a la que no es fácil llegar por la pendiente que provocan sus escarpados acantilados.
El acceso a la playa de Kelingking no es fácil
El multimillonario proyecto a cargo de China Kaishi Group ha provocado la indignación de los residentes porque consideran que no se preserva la belleza natural de la zona ni su integridad ambiental. Algo que, por su parte, el Ministerio de Turismo de Indonesia rebate ya que aseguran que la obra, desde sus inicios, refleja un «compromiso con la sostenibilidad, la seguridad y la limpieza». No solo eso: vaticinan que aumentaran las excursiones al paraje. «De cara al futuro, se espera que las visitas turísticas se mantengan altas, incluso mientras continúa la construcción del ascensor», declaró durante una entrevista Hariyanto, viceministro de Turismo para el Desarrollo de Destinos e Infraestructuras.
Sin embargo, un comité provincial especial inspeccionó el pasado 31 de octubre el controvertido proyecto y han decidido suspenderlo temporalmente. El motivo es que la obra está dentro de una zona de riesgo de desastres y carece de todos los permisos necesarios.
Otra de las preocupaciones por facilitar el acceso a la playa salvaje de Kelingking es que podrían aumentar el número de ahogamientos. Aunque nadar puede resultar tentador, el fuerte oleaje y las corrientes la convierten en una zona peligrosa, por lo que se prohíbe el baño. Aun así, muchos ignoran estas advertencias.