Fundado en 1910

Prótesis creadas para el proyecto

Un proyecto pionero logra fabricar prótesis con redes de pesca recicladas: «Un plástico muerto que ahora cambia vidas»

B100 financia esta idea mediante la que se eliminan residuos del mar mientras se brinda ayuda a personas amputadas, con discapacidad o parálisis cerebral

De ser residuos plásticos que contaminaban el medio marino a ayudar a muchas personas con discapacidad. Un proyecto de investigación financiado por B100 –la marca de banca digital de Abanca– y desarrollado por Ayúdame3D y Gravity Wave ha logrado un hito sin precedentes: producir prótesis a partir de redes de pesca recicladas. La iniciativa, en la que las tres entidades llevan meses trabajando, abre una nueva vía de reutilización para uno de los residuos plásticos más dañinos del mar.

«Es un proyecto inspirador», afirmó Jorge Mahía, director ejecutivo de B100, durante la presentación en Madrid. «Tres compañías hemos conseguido revalorizar un residuo que estaba dañando el planeta y transformarlo en algo que crea vida». Mahía subrayó que la entidad renuncia al 25 % de los ingresos generados por sus tarjetas Visa Pay to Save para apoyar proyectos que luchen contra la contaminación marítima. «Vamos a seguir creciendo para llegar al mayor número de personas», añadió.

El proceso arranca precisamente con los pagos realizados por los clientes de B100, que ayudan a financiar la retirada de plásticos del mar junto a Gravity Wave. La empresa alicantina trabaja desde hace seis años con pescadores de toda la costa mediterránea, retirando residuos y, especialmente, redes fantasma. «En Calpe llegamos a encontrar una red de cientos de metros, el peor residuo que puedes encontrar en el mar», explicó Julen Rodríguez, cofundador de Gravity Wave.

La compañía se encargó de clasificar, limpiar y triturar ese material hasta convertirlo en pellets aptos para uso industrial. «Es impresionante ver de dónde viene este plástico y en qué se puede convertir. Conecta dos mundos de forma muy directa y tangible».

Una impresora 3D elabora utensilios para facilitar la vida a las personas discapacitadas

Ayuda para personas amputadas o con discapacidad

A partir de ese material, Ayúdame3D asumió el desafío de convertir el polipropileno puro en filamento para impresoras 3D, algo que hasta ahora nadie había conseguido. «Ha sido un proceso tedioso y complicado», relató Guillermo Gauna-Vivas, fundador de la organización, ingeniero y Premio Fundación Princesa de Girona. «Este proyecto nació literalmente con una bolsa de un kilo de polipropileno. Pensamos: ¿por qué no intentarlo? Y, tras meses probando distintas temperaturas, dimos con las condiciones exactas para transformarlo. Hoy podemos decir que hemos fabricado prótesis con plástico 100 % procedente de redes de pesca».

El resultado son diversos aparatos protésicos y piezas para dispositivos más complejos destinados a personas amputadas, con discapacidad o parálisis cerebral. «Es la primera vez que se usa un plástico de este origen para este fin, a nivel mundial», celebró Gauna-Vivas. «Un plástico muerto, que estaba eliminando fauna marina, ha pasado por un proceso con impacto social y hoy se transforma en una prótesis que cambia vidas. Eso no existe en ningún otro lugar». Cada pieza, no obstante, tiene un valor estimado de entre 700 y 1.000 euros, por lo que este tipo de proyectos hubiese sido inviable sin la ayuda de B100 y otras entidades colaboradoras, según explica Gauna-Vivas.

Las tres entidades ya trabajan en nuevos desarrollos que mezclen este material con otros plásticos reciclados. «Tenemos muchas ideas», adelantó Mahía. «Nos quedan años muy interesantes por delante para seguir dando una nueva vida al plástico que recogemos del mar».