Fundado en 1910

Los pasajeros caminan por una puerta de embarque que muestra el logotipo de la COP30AFP

Los ecologistas critican el acuerdo de la COP30 que califican de «decepcionante»

El documento final aprobado en la cumbre ha sido especialmente censurado por no señalar con claridad la responsabilidad de los combustibles fósiles en la crisis climática

Las principales organizaciones ecologistas han manifestado su profundo malestar ante el acuerdo alcanzado este sábado durante la cumbre climática de la ONU (COP30), celebrada en la ciudad brasileña de Belém, en pleno corazón de la Amazonía. El pacto, calificado de «decepcionante», ha sido duramente criticado por su falta de ambición frente al calentamiento global y por no incluir ninguna mención explícita a los combustibles fósiles en los documentos oficiales aprobados al cierre del encuentro.

Desde diversos colectivos medioambientales se ha denunciado también la opacidad del proceso de negociación, la influencia ejercida por los países productores de petróleo y la persistente carencia de financiación suficiente para hacer frente a la emergencia climática. Todo ello, a pesar de la intensa movilización social que, entre el 6 y el 22 de noviembre, llenó las calles y los recintos donde se celebraron las sesiones del organismo internacional.

El documento final aprobado en la COP30 ha sido especialmente criticado por no señalar con claridad la responsabilidad de los combustibles fósiles en la crisis climática, ni por avanzar en compromisos más ambiciosos reclamados por decenas de países y organizaciones no gubernamentales.

Eva Saldaña, directora ejecutiva de Greenpeace España y Portugal, lamentó que el resultado de la cumbre «no ha estado a la altura de la crisis climática, social y de biodiversidad a la que nos enfrentamos y a sus dramáticos impactos». A su juicio, «es muy decepcionante ver cómo las dinámicas de poder ancladas en el pasado han impedido que se alcance un acuerdo ambicioso». No obstante, valoró positivamente que numerosos países, entre ellos España, hayan reclamado «acordar una hoja de ruta para acabar con los combustibles fósiles y la deforestación».

En una línea similar se expresó Javier Andaluz, responsable de Clima y Energía de Ecologistas en Acción, quien describió esta edición de la cumbre como «una de las más opacas de la historia». Según denunció, la presidencia brasileña «ha sido incapaz de avanzar hacia una decisión final justa que permitiera avanzar en la justicia climática». Aun así, reconoció un único avance significativo: la aprobación del Belém Action Mechanism (BAM), un instrumento propuesto por la sociedad civil con el objetivo de garantizar que la transición hacia una economía baja en emisiones de carbono sea equitativa e inclusiva.

Por su parte, SEO/BirdLife también se sumó al descontento generalizado al considerar «decepcionante» el escaso progreso en los ejes fundamentales de la COP, como la financiación destinada a países en desarrollo, el abandono de los combustibles fósiles y la lucha contra la deforestación. Asunción Ruiz, directora ejecutiva de la organización, expresó que «necesitábamos dar grandes pasos hacia adelante en Belém y, a penas, hemos evitado dar un gran paso hacia atrás». Pese a ello, reconoció el mantenimiento de «un frágil consenso multilateral, en un entorno internacionalmente bastante hostil».

Amigas de la Tierra, por su parte, lamentó que el resultado de la COP30 haya ignorado las demandas de la sociedad civil y consideró que el acuerdo «ha dado la espalda a las comunidades más afectadas que ha sucumbido al lobby fósil».

Desde WWF también se hizo hincapié en la escasa eficacia de los compromisos alcanzados. En un comunicado, la organización calificó de «modesto» el resultado final y apuntó que los avances logrados son «insuficientes» para hacer frente con eficacia a la crisis climática. En palabras de Manuel Pulgar-Vidal, expresidente de la COP20 y portavoz de WWF, «nos quedamos con un documento débil y escaso en sustancia, debido a los juegos de fuerzas contrarias a la ambición climática y a la implementación».

Por último, el coordinador federal de Alianza Verde, Juantxo López de Uralde, fue tajante al afirmar que «los lobbies de la industria fósil han impedido cualquier avance en una Cumbre del Clima. Las petroleras ganan, pierde la lucha climática».