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Enjambre sísmico detectado en la dorsal noreste de TenerifeIGN

Qué es un enjambre sísmico y cómo afecta a las zonas donde se registra

Este fenómeno puede anticipar un movimiento de mayor magnitud o constituir, por sí mismos, el evento principal

Los terremotos constituyen uno de los principales temores de cualquier ciudadano, y es que se trata de una de las catástrofes naturales más virulentas y que puede acarrear mayor destrucción y pérdida de vidas. Cada día se producen decenas de ellos solo en España: como ejemplo, este 3 de diciembre hasta las 15 de la tarde se habían sentido 13 temblores en territorio nacional, la mayoría de intensidades entre 1,5 y 2,8 y concentrados en Andalucía y Canarias.

Pero, en otras ocasiones, hemos escuchado hablar a los expertos de los llamados enjambres sísmicos. Estos fenómenos se han dado también en nuestro país en zonas como Granada (2020-2021), La Palma (2017-2021), El Hierro (2011) o Tenerife (2025).

Tal y como explican desde Eltiempo.es, este concepto hace referencia a una sucesión de movimientos telúricos de magnitudes similares, concentrados en una misma región y dentro de un lapso de tiempo determinado, que carece de un terremoto principal claramente identificable.

Estos fenómenos pueden originarse por la acumulación y posterior liberación de energía en una zona de falla geológica, o por procesos vinculados a la actividad volcánica. Los enjambres sísmicos pueden anticipar un movimiento de mayor magnitud o constituir, por sí mismos, el evento principal. Además, sirven como indicadores de cambios en las condiciones tectónicas de la región y resultan útiles para el seguimiento de la actividad sísmica y la posible predicción de futuros terremotos.

En cualquier caso, los temblores en cuestión pueden ser de magnitudes muy bajas, por lo que en muchos casos no suponen ningún tipo de riesgo para la población, a menos que precedan un terremoto más potente.

Cómo actuar ante este fenómeno

Para prepararse ante un enjambre sísmico resulta esencial contar con un plan de emergencia y conocer las medidas de seguridad antes, durante y después del fenómeno. Esto implica definir un lugar seguro donde refugiarse tanto en casa como en el trabajo, establecer cómo comunicarse y reunirse con familiares tras un evento y disponer de una mochila o kit de emergencia con agua, alimentos no perecederos, medicamentos, linterna y radio. También es importante saber cómo actuar durante un movimiento sísmico –como protegerse bajo una mesa o ubicarse en un rincón alejado de ventanas y objetos que puedan caer– y mantenerse atento a las alertas y advertencias emitidas por las autoridades.

Si se vive en una zona sísmica, conviene revisar periódicamente los sistemas de seguridad del hogar, incluidas las conexiones de gas y electricidad, además de asegurar el buen funcionamiento de extintores y detectores de humo. Conocer las rutas de evacuación y la ubicación de refugios cercanos, así como los protocolos de seguridad en el lugar de trabajo, especialmente en edificios de varios pisos o con gran afluencia de personas, completa la preparación necesaria para afrontar este tipo de episodios con mayor seguridad.

Las autoridades recuerdan que, ante un enjambre sísmico, es fundamental mantener la calma y atender las indicaciones oficiales. En caso de estar dentro de un edificio, es recomendable buscar protección bajo una mesa o en una zona firme y alejarse de ventanas y objetos susceptibles de que se puedan desprender. Si se está en el exterior, conviene situarte lejos de estructuras, postes y otros elementos que representen riesgo. En caso de ir en un vehículo, se aconseja detener la marcha en un lugar seguro y permanecer dentro hasta que el movimiento cese por completo.