Atheris squamigera
Casi 8.000 especies animales estarían más cerca de la extinción para finales de este siglo
En una época en la que el cuidado por el medio ambiente se torna pilar fundamental de las políticas de diversas instituciones, surgen estudios científicos que suscitan preocupación en lo que se refiere a algunas especies. Pese al empeño por respetar a las especies que nos rodean, hay factores, como los cambios en el clima, que alteran la vida que nace a nuestro alrededor.
Un ejemplo de esto es el estudio internacional publicado en la revista Global Change Biology, que alerta de que el calentamiento extremo y los cambios en el uso del suelo podrían poner en grave riesgo a miles de especies de vertebrados terrestres a lo largo de este siglo. La investigación, titulada 'Efectos de futuros eventos climáticos de calor extremo y cambios en el uso del suelo en vertebrados terrestres', analizó cerca de 30.000 especies de anfibios, aves, mamíferos y reptiles, evaluando cómo ambos factores interactuarán en el futuro y afectarán a su supervivencia dentro de sus hábitats preferidos y límites térmicos.
El trabajo se centra en dos amenazas que, aunque a menudo se estudian por separado, actúan de forma simultánea y amplifican sus efectos. Por un lado, el aumento de la frecuencia e intensidad de los episodios de calor extremo; por otro, las transformaciones del territorio asociadas a la expansión agrícola, la urbanización y otras actividades humanas. Según los autores, analizar estas presiones de manera conjunta permite obtener una imagen más realista del impacto que tendrán sobre la biodiversidad global.
«La investigación pone de relieve la importancia de considerar múltiples amenazas al mismo tiempo para estimar mejor su impacto potencial», explica la doctora Reut Vardi, investigadora posdoctoral de la Facultad de Geografía y Medio Ambiente y autora principal del estudio. En su opinión, los resultados subrayan la urgencia de adoptar medidas de conservación y estrategias de mitigación a escala mundial para evitar pérdidas masivas de biodiversidad en las próximas décadas.
Las proyecciones del estudio indican que, para el año 2100, hasta 7.895 especies podrían enfrentarse a eventos de calor extremo, a cambios inadecuados en el uso del suelo o a la combinación de ambos factores en la totalidad de su área de distribución. Estas condiciones, advierten los investigadores, podrían situar a muchas de ellas al borde de la extinción global, especialmente aquellas con menor capacidad de adaptación a nuevas condiciones climáticas o con áreas de distribución ya muy limitadas.
El análisis se basó en cuatro escenarios futuros que combinan distintos niveles de calentamiento global y de transformación del uso del suelo. En el escenario más severo, las especies analizadas experimentarían, de media, condiciones ambientales inadecuadas en más de la mitad de su área de distribución, concretamente en el 52 %. Incluso en el escenario más optimista, en el que se asumen importantes avances en mitigación climática y gestión del territorio, las especies seguirían viéndose afectadas, con una media del 10 % de su área de distribución expuesta a condiciones desfavorables por la combinación de ambos factores.
Las regiones más vulnerables
El estudio también identifica regiones especialmente vulnerables, donde los efectos combinados del cambio climático y de los cambios en el uso del suelo serían más intensos. Entre ellas destacan el Sahel, Oriente Medio y amplias zonas de Brasil, áreas que ya enfrentan fuertes presiones ambientales y donde la biodiversidad podría sufrir transformaciones profundas si no se adoptan medidas eficaces.
Además, los resultados muestran que el impacto sería especialmente grave para especies que ya se encuentran en situaciones delicadas. Según dos de los escenarios modelados, más de la mitad de las especies clasificadas como con datos insuficientes, casi amenazadas o directamente amenazadas –incluidas las vulnerables, en peligro y en peligro crítico– experimentarían condiciones inadecuadas en al menos el 50 % de su área de distribución. Esta circunstancia podría acelerar su declive y dificultar aún más los esfuerzos de conservación.
Los hallazgos del estudio ponen de manifiesto que los cambios ambientales previstos para las próximas décadas podrían transformar de forma drástica la biodiversidad global. Los autores insisten en que identificar a tiempo estas amenazas interrelacionadas y actuar de manera coordinada será clave para proteger a miles de especies y preservar los ecosistemas de los que dependen tanto la naturaleza como las sociedades humanas.