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Estación de Val d'Isere, en FranciaValery Voennyy

Mueren tres esquiadores en los Alpes franceses por avalanchas tras fuertes nevadas

Dos de los fallecidos, ambos hombres, fueron sorprendidos por un alud mientras esquiaban fuera de pista en la estación de Val-d'Isère

Tres esquiadores perdieron la vida este sábado en los Alpes franceses tras registrarse dos avalanchas distintas en la región de Saboya, en el noreste del país, donde las intensas nevadas han generado condiciones extremadamente peligrosas tanto en las pistas como en las carreteras.

Dos de los fallecidos, ambos hombres, fueron sorprendidos por un alud mientras esquiaban fuera de pista en la estación de Val-d'Isère. Según comunicó la oficina de turismo local, sus cuerpos fueron localizados bajo 2,5 metros de nieve gracias a la señal de sus teléfonos móviles, pero los servicios de rescate no pudieron hacer nada por salvarles la vida.

El tercer accidente mortal se produjo a unos 60 kilómetros de distancia, en la estación de Arêches-Beaufort, también situada en Saboya. En este caso, la víctima, también un hombre, iba acompañado por una mujer, quien logró ser rescatada con vida aunque en estado grave, y fue trasladada al hospital.

Las tragedias se produjeron en un contexto de alto riesgo de avalanchas advertido por Météo-France, que había emitido un aviso de nivel 4 sobre 5 para la mayor parte del macizo alpino. El organismo meteorológico ya había alertado el viernes sobre la marcada inestabilidad del manto nivoso, recomendando una máxima prudencia a quienes se aventuraran en la montaña.

Mientras tanto, otras zonas del noreste del país también se vieron afectadas por condiciones meteorológicas adversas derivadas del paso de la tormenta Goretti, que dejó a su paso importantes daños por viento en el noroeste francés y extendió sus efectos durante la jornada del sábado. Los departamentos de Franco Condado –Jura, Doubs, Territorio de Belfort y Alto Saona–, así como los Vosgos y Alto Marne, permanecieron en alerta naranja por nieve y hielo hasta la medianoche.

Estas condiciones complicaron notablemente el tráfico por carretera, aunque la situación comenzó a normalizarse en las últimas horas del sábado. Se prevé que las precipitaciones de nieve vayan remitiendo durante la noche, aunque no por ello disminuirá el riesgo.

De hecho, Météo-France advirtió que, con el descenso acusado de las temperaturas durante la segunda mitad de la noche, podría formarse hielo negro, una delgada capa de hielo prácticamente invisible que se adhiere al asfalto y representa un peligro extremo tanto para conductores como para viandantes.

Este fenómeno, frecuente en zonas montañosas, supone un riesgo añadido a unas jornadas ya marcadas por la tragedia en los Alpes y por un temporal que ha puesto en jaque al noreste del país. Las autoridades recomiendan máxima prudencia y evitar los desplazamientos innecesarios mientras persista la alerta.