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Lago Rouge tras su secadoNASA

El misterio del lago desaparecido en Quebec que deja un nuevo río visible desde el espacio

La comunidad cree teme un impacto directo sobre los hábitats de especies como el alce, el esturión y otros peces clave para el ecosistema y la subsistencia local

En el corazón de la región canadiense de Quebec, un paisaje conocido por generaciones cambió de forma abrupta en la pasada primavera. Donde hasta hace poco se extendía el lago Rouge, utilizado tradicionalmente para la caza, la pesca y el trampeo por la comunidad amerindia cree de Waswanipi, hoy queda un lecho seco atravesado por un nuevo canal de agua. El episodio, tan repentino como desconcertante, ha despertado preocupación entre los habitantes locales y el interés de científicos y autoridades.

El primer aviso, tal y como narran desde la NASA, llegó a principios de mayo, cuando se notificó que una carretera cercana había quedado gravemente dañada. Al investigar el origen del problema, los miembros de la comunidad descubrieron que el Lago Rouge se había vaciado casi por completo. Las observaciones aéreas y las inspecciones sobre el terreno confirmaron el alcance del fenómeno: el margen oriental del lago había cedido, permitiendo que el agua se desviara hacia el noreste y abandonara su cuenca natural.

Las imágenes de satélite del programa Landsat, captadas por el Operational Land Imager-2 (OLI-2) del Landsat 9, muestran con claridad la transformación. En junio de 2024, el lago aparecía lleno y estable; un año después, el 15 de junio de 2025, el mismo lugar mostraba un fondo seco y un canal color canela que marcaba el nuevo recorrido del agua. En lugar de seguir su salida habitual, el caudal atravesó una cadena de pequeños lagos y estanques hasta alcanzar el lago Doda, situado a unos 10 kilómetros de distancia.

El contraste visual es notable. El agua cargada de sedimentos procedente del lago Rouge destaca frente a las zonas más oscuras y tranquilas del entorno, lo que evidencia la magnitud del arrastre de materiales. Este aporte de sedimentos al lago Doda ha encendido las alarmas en la comunidad de Waswanipi, que teme un impacto directo sobre los hábitats de especies como el alce, el esturión y otros peces clave para el ecosistema y la subsistencia local.

Antes y después del lago RougeNASA

Por el momento, no existe una explicación definitiva sobre las causas del vaciado del lago. En un comunicado emitido en mayo, la Primera Nación Cree de Waswanipi apuntó a una combinación de factores: el rápido deshielo primaveral, las lluvias recientes y los cambios en el terreno provocados por incendios forestales en años anteriores. Los datos satelitales sugieren que la ruptura del lago se produjo entre el 29 de abril y el 14 de mayo.

Los incendios registrados en la zona en 2019 y 2023 podrían haber desempeñado un papel clave. El fuego debilita o elimina la vegetación cuyas raíces ayudan a estabilizar el suelo y a retener la humedad. Además, los suelos quemados pueden volverse hidrófugos, lo que reduce la infiltración del agua y aumenta la escorrentía superficial. En este contexto, el rápido derretimiento de la capa de nieve en la primavera de 2025 habría aportado grandes volúmenes de agua al lago en un corto periodo de tiempo, incrementando la presión sobre sus márgenes.

Las autoridades locales han pedido a la población que evite la zona del antiguo lago Rouge y que extreme la precaución en áreas boscosas recientemente alteradas por incendios, donde otros lagos podrían presentar riesgos similares. Para la comunidad cree, el suceso es algo más que un fenómeno natural: supone una nueva alteración de su territorio ancestral y de un equilibrio ecológico del que dependen sus actividades tradicionales. El gobierno de Quebec, sin embargo, considera el drenaje como un evento natural y no ha iniciado estudios oficiales, tal y como destaca The Guardian.

Mientras continúan las investigaciones, el caso del lago Rouge se ha convertido en un ejemplo visible de cómo los incendios forestales y los procesos hidrológicos pueden interactuar de forma imprevisible. Un lago que parecía permanente desapareció en cuestión de días, dejando tras de sí preguntas abiertas sobre la resiliencia del territorio y los desafíos que afrontan las comunidades que viven en estrecha relación con él.