Presa en el embalse de Barrios de Luna, en León
Los ingenieros piden por carta al Gobierno que refuerce la seguridad de las presas para «evitar desgracias»
El 30 % de las que pertenecen al Estado precisa refuerzos estructurales y el 50 %, rehabilitación de desagües de fondo
Lo llevan advirtiendo mucho tiempo, pero en los últimos meses su voz parece estar siendo escuchada. Los ingenieros de caminos temen por la seguridad de las presas españolas, que están soportando una presión considerable después de las constantes lluvias que azotan la Península desde hace semanas y que han causado inundaciones, crecidas de ríos y cientos de incidencias, especialmente en Andalucía.
Por este motivo, la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil ha pedido por carta a la vicepresidenta tercera del Gobierno y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, que dote de los medios necesarios a todas las presas que dependen del Estado.
Reivindican que estas infraestructuras estén «en perfecto estado» para evitar desgracias en el actual contexto de emergencia climática, que deja lluvias de récord como las que estos días azotan Andalucía y otras zonas del país y que están dejando recogidos de agua récord para un mes de enero.
En la misiva, la asociación recalca que su intención no es generar alarma entre la población con respecto a la situación actual de lluvias y el estado de los embalses, sino empujar a la Administración a que tome medidas para evitar que por falta de mantenimiento puedan producirse siniestros.
«No hay que alarmar a la población porque las presas no se van a romper», ha insistido el presidente de la asociación, José Trigueros, a EFE, pero es preciso intervenir porque «muchas de ellas» no se encuentran en buen estado de conservación. Esta advertencia ya la hicieron el pasado mes de octubre y alertaron de que el 30 % de las presas estatales precisa refuerzos estructurales y el 50 %, rehabilitación de desagües de fondo, mientras que un 65 % necesita renovar sus sistemas de auscultación y el 75 % requiere estudios complementarios de seguridad.
Ante la alarmante situación generada por las intensas lluvias de las últimas semanas, los ingenieros de caminos vuelven a mandar una carta a la ministra para recordar esos preocupantes datos y pedirle una reunión porque «la realidad es que el mantenimiento no ha sido todo lo exhaustivo que debería haber sido», subraya Trigueros.
El Estado, «juez y parte»
En una entrevista a El Debate, Jesús Contreras, vocal de la Asociación de Ingenieros de Caminos, denuncia la paradoja de que el Estado sea «juez y parte» en lo que a las presas de su titularidad se refiere. «Es el titular de 375 presas y, además, tiene las competencias para gestionar la seguridad tanto de las suyas como de las concesionarias. No hay expedientes sancionadores porque son ellos mismos», afirma.
A su juicio, esta situación resta credibilidad a la exigencia de responsabilidades: «¿Cómo le exiges a un ayuntamiento que arregle los desagües si los tuyos los tienes mal?», reflexiona.
Contreras es crítico con las prioridades presupuestarias del Miteco. «Se gastan miles de millones en eliminar azudes o restaurar riberas con parques y árboles, y solo 16 millones en presas que ellos mismos dicen que están en esta situación». Calcula que harían falta al menos 570 millones de euros para un mantenimiento adecuado. «No quiero ser alarmista, pero con estos números no es difícil pensar que haya alguna presa con dos o tres deficiencias. Si además aparece una dana, el problema es serio».
Aunque reconoce que en los últimos meses se han acelerado licitaciones para planes de emergencia, lamenta que haya sido «tarde y a golpe de susto». Y es que, según el ingeniero, el gran drama de este país es que, independientemente del partido, se ha politizado la gestión de las aguas.
«Las presas no se pueden descuidar, tienen que estar en perfecto estado de revisión» y no esperar a que sucedan desgracias, como durante la dana de 2024 o el accidente ferroviario de Adamuz, para que se tomen medidas, concluye Trigueros.