Parque Nacional del Teide, en Tenerife
Un nuevo enjambre sísmico en el Teide preocupa a la población: ¿Hay riesgo de erupción volcánica?
La «hipótesis más probable» es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla
Tenerife no deja de temblar. Estos últimos días, la isla canaria ha registrado su octavo enjambre sísmico desde 2016, según datos de la Red Sísmica Canaria del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcan). Este episodio, comprendido entre las 18.00 horas del lunes y las 8.00 horas del martes, ha estado compuesto por 1.400 terremotos, casi el doble de los 755 inicialmente contabilizados por el Instituto Geográfico Nacional (IGN).
Como en ocasiones anteriores, se mantiene que la «hipótesis más probable» es que estos enjambres estén relacionados con la inyección de fluidos magmáticos en el sistema hidrotermal de la isla. Este tipo de proceso se ha observado de manera recurrente desde 2016 y cuenta con el respaldo de datos geoquímicos y geofísicos independientes, entre ellos, el aumento de la emisión difusa de CO2 en el cráter del Teide y una ligera deformación del terreno detectada en el sector noreste del pico del Teide.
Este mismo mes de febrero se produjo también un hecho relevante al detectarse al oeste de Las Cañadas del Teide una señal de pulsos sísmicos «más continua y novedosa», tal y como explicó el director del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, Itahiza Domínguez. El experto admitió que esta señal «no se ha registrado en otras ocasiones» y de hecho, es inédita desde que se tiene la instrumentación hace más de 20 años. Domínguez apuntó entonces que en otros volcanes del mundo «es muy habitual» ver este tipo de señales, por ejemplo en Sudamérica, pero en la isla no se había visto. «No hemos visto una señal así, no quiere decir que sea algo que tenga que alarmarnos, sino simplemente que no la habíamos visto antes en la isla de Tenerife», señaló, insistiendo en lanzar un «mensaje de tranquilidad» a la población.
Una mujer observa los arcos de piedra bajo el volcán el Teide
A pesar de ello, muchos vecinos de las islas miran con preocupación al Teide, más después de lo ocurrido en 2021 con el volcán de Tajogaite, en La Palma. Por ello surge la gran duda: ¿se podría producir una erupción del volcán más grande de España?
El Debate ha hablado con Luca D'Auria, director del área de vigilancia volcánica del Instituto Volcanológico de Canarias (Involcán), que ha recalcado que estas anomalías no se circunscriben solamente al Teide, que es uno de los edificios volcánicos de Tenerife, sino a toda la isla.
«Necesario incrementar la vigilancia»
Según el experto, este hecho no indica un proceso de inducción magmática y, por tanto, no implica una erupción inminente. No obstante, cree que, ante esta situación, es necesario incrementar la vigilancia y el seguimiento para entender lo que está pasando. En el hipotético caso de que se produjera una erupción, D'Auria afirma que la zona con mayor probabilidad de que ocurra es en la dorsal volcánica del Noroeste o de Abeque, que se encuentra situada entre el estratovolcán de Pico Viejo, localizado en el centro de Tenerife, y el Macizo de Teno, al noroeste de la isla. Esta área es en la que se han registrado la mayor parte de erupciones en los últimos miles de años, según comenta el científico.
Desde Involcan señalan que este nuevo enjambre no implica cambios en la probabilidad de una erupción a corto o medio plazo en Tenerife, pero recalcan que la actividad interna del sistema volcánico continúa y no muestra señales de remisión.
Tal y como recoge el medio local El Día, tanto el IGN como Involcan destacan que esta actividad no tiene relación con un ascenso de magma hacia la superficie, aunque la hipótesis que maneja Involcan es que el magma acumulado bajo la isla puede estar emitiendo ciertos gases a la superficie que se están acumulando en el sistema hidrotermal.