Fundado en 1910
Embalse en las montañas del Atlas, en medio de un desierto rocoso, con la inscripción en la presa: "Alá, el Rey, Patria"

Embalse en las montañas del Atlas, en medio de un desierto rocoso, con la inscripción en la presa: «Alá, el Rey, Patria»Getty Images/iStockphoto

Marruecos da por finalizada la sequía tras construir ocho presas y garantiza cinco años de agua para consumo y riego

Aun así, mantiene restricciones para este verano, como la obligación de mantener zonas verdes y campos de golf con aguas residuales depuradas

Los últimos siete años en Marruecos han estado protagonizados por una sequía que ha obligado a establecer cortes de agua y restricciones al consumo y al riego. Sin embargo, el gobierno del país vecino ha elaborado un plan por el cual ha construido ocho nuevas presas que se añaden a los 156 embalses grandes que ya tiene el país, mientras que otras 14 se encuentran en fase de obra y tres más comenzarán a construirse durante este año.

Esta situación se ha visto igualmente favorecida debido a las lluvias experimentadas este año. Al igual que en España, el invierno y la primavera han resultado especialmente húmedas, lo que ha conseguido llenar esos embalses y dejar atrás lo peor del episodio seco.

«Hay una mejora grande en la situación del agua en nuestro país gracias a las lluvias que hemos vivido este año, lo que nos ha permitido garantizar entre dos y cinco años de agua potable y agua de riego», afirmó el ministro de Fomento y Agua, Nizar Baraka en declaraciones al portal informativo marroquí Le360.

Desde el ejecutivo marroquí se hace hincapié en la importancia de las infraestructuras, que suponen «un elemento positivo» para el almacenamiento de agua y la protección frente a inundaciones. Con esto, el país se afianza en la construcción de embalses, y es que en la última década se han levantado unas 16 presas, ocho en los últimos cinco años, a los que hay que sumar esas 14 en construcción y otras tres que están en proyecto.

El objetivo del Gobierno marroquí es alcanzar 42 nuevas grandes presas antes de 2050, además de ampliar las existentes y reforzar las interconexiones entre cuencas. Con eso, se busca asegurar el abastecimiento de agua y reducir la vulnerabilidad del país frente a las sequías cada vez más frecuentes, además de apoyar la agricultura, las ciudades y la producción de energía.

Fin de la sequía, pero siguen las restricciones

Marruecos dio por finalizados siete años de sequía en enero de este año gracias a las importantes precipitaciones registradas en los cuatro meses anteriores, que alcanzaron una media de 108 milímetros, lo que supuso un aumento del 95 % en comparación con el mismo período del año anterior.

Pese a ello, de cara a este verano el país magrebí continuará imponiendo restricciones sobre el agua a la población, como la obligación de mantener zonas verdes y campos de golf exclusivamente con aguas residuales depuradas.

Otras de las medidas adoptadas son la reducción de la presión en las redes de abastecimiento, cortes programados del suministro de agua y el cierre temporal de lavaderos de coches. Además, los tradicionales hamanes han visto restringidos sus días de funcionamiento para reducir el consumo de agua potable.

Las limitaciones también afectan al sector agrícola, responsable de más del 80 % del consumo hídrico nacional. El Gobierno ha reducido las concesiones de riego y ha restringido cultivos con una elevada demanda de agua, como la sandía o el aguacate, con el objetivo de preservar las reservas de las cuencas más afectadas. Paralelamente, Marruecos impulsa una estrategia a largo plazo basada en la construcción de plantas desalinizadoras para que el 60 % del agua potable proceda del mar en 2030.

El plan se completa con nuevas interconexiones entre cuencas, conocidas como «autopistas del agua», y el uso de inteligencia artificial para detectar fugas en las canalizaciones. Con estas iniciativas, el país busca garantizar el abastecimiento y reforzar su resiliencia frente a futuras sequías.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas