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El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en el puesto de mando avanzado de CenicientosEuropa Press

Qué implica la declaración de emergencia nacional por los incendios de Madrid y Ávila

Tal y como explica a El Debate el ingeniero forestal Javier Manrique, lo único que cambia es que la coordinación final es del Estado, «pero no hay más medios»

A última hora de este jueves, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, declaró la emergencia de interés nacional en la Comunidad de Madrid y Ávila «como consecuencia de la evolución de los incendios forestales» ubicados en los términos municipales de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias (Comunidad de Madrid) y Burgohondo (Ávila).

Esto ocurrió después de que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, solicitase al Estado en un comunicado la activación del nivel 3. Pero, ¿qué implica este cambio? Lo cierto es que este no se suele aplicar, y es que se trata de la segunda vez que ocurre en España solo después del apagón.

En el caso del apagón, la emergencia de interés nacional fue aplicada en Andalucía, Extremadura, Murcia, La Rioja, Madrid, Galicia, Castilla-La Mancha y Comunidad Valenciana a petición de las comunidades autónomas. Ahora, por los incendios la ha solicitado la Comunidad de Madrid y se ha incluido la provincia de Ávila, ya que por ley el ministro del Interior lo puede decidir a iniciativa propia, según han informado a Efe fuentes del Ministerio.

La diferencia en el operativo es que el ministro del Interior asume la dirección y coordinación de las actuaciones necesarias y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales que deban emplearse. Marlaska, por tanto, será el encargado de ordenar y coordinar las actuaciones y la gestión de todos los recursos estatales, autonómicos y locales del ámbito territorial afectado; recursos en el ámbito militar, de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o sanitario, entre otros.

La ley 17/2015 contempla como emergencias de interés nacional aquellas en las que sea necesario prever la coordinación de administraciones diversas porque afecten a varias comunidades autónomas y exijan una aportación de recursos a nivel supraautonómico o las que por sus dimensiones efectivas o previsibles requieran una dirección de carácter nacional.

Tal y como explica a El Debate Javier Manrique, decano territorial del Colegio de Ingenieros Técnicos Forestales de Cantabria, lo único que cambia es que la coordinación final es del Estado, «pero no hay más medios» que cuando el mando lo tenía la comunidad autónoma.

Instrumento para emergencias excepcionales

«La declaración del nivel 3 no puede valorarse de forma automática como mejor o peor que la situación anterior. Es un instrumento previsto para emergencias excepcionales que modifica quién dirige y coordina la respuesta. Su eficacia dependerá de cómo se efectúe la transición, de la integración real de los dispositivos y de que las decisiones se apoyen en criterios técnicos y operativos», señala Ana Belén Noriega, decana-presidenta del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Forestales y Graduados en Ingeniería Forestal y del Medio Natural.

Se trata, tal y como recuerdan desde el Colegio, de la primera declaración en España de una emergencia de interés nacional provocada por incendios forestales. Su carácter inédito obliga a prestar especial atención a la transición entre los planes autonómicos y el plan estatal, al funcionamiento del Mando Operativo Integrado y a la coordinación de incendios situados en territorios diferentes.

La excepcionalidad de la declaración no debe utilizarse, según inciden, para anticipar conclusiones sobre su conveniencia o sobre la gestión realizada hasta ese momento. La evaluación deberá efectuarse posteriormente, con datos completos y mediante un análisis técnico de las decisiones, los recursos, las comunicaciones y los resultados obtenidos.

Con todo ello, Interior asume el mando de esta emergencia y lo ha hecho pidiendo ayuda a la Unión Europea. Ha sido, en concreto, a solicitud de la Unidad Militar de Emergencias (UME), por lo que se ha activado el mecanismo europeo de respuesta, requiriendo al menos cuatro medios aéreos de extinción de ala fija.