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Un chico se moja la cabeza en Madrid

Un chico se moja la cabeza en MadridEuropa Press

Qué tiempo se espera en agosto y qué zonas podrían sufrir más calor

La fecha clave, según las previsiones de Meteored, se sitúa en torno al 10 de agosto, cuando la configuración atmosférica podría empezar a modificarse

España encara los últimos días de julio inmersa en un nuevo episodio de calor extremo y, según las previsiones de Meteored, el arranque de agosto mantendrá esa misma dinámica. La cuarta ola de calor del verano de 2026 continuará dejando temperaturas superiores a los 40 grados en amplias zonas del país y noches tropicales, e incluso tórridas, en muchos puntos, prolongando un verano marcado por una sucesión casi ininterrumpida de episodios de temperaturas excepcionalmente altas.

Sin embargo, los meteorólogos de la plataforma apuntan ya a un posible cambio de tendencia a partir de la segunda semana de agosto. Aunque todavía se trata de una previsión a medio plazo sujeta a variaciones, los modelos atmosféricos llevan varios días coincidiendo en dibujar un escenario con un calor menos intenso y una atmósfera más favorable para la aparición de tormentas.

La fecha clave se sitúa en torno al 10 de agosto, cuando la configuración atmosférica podría empezar a modificarse. Si esta evolución termina confirmándose, la recta final de la canícula –el periodo estadísticamente más cálido del año– daría paso a un ambiente algo más inestable y con temperaturas más próximas a los valores habituales para la época.

No obstante, antes de ese posible alivio, agosto comenzará manteniendo el intenso calor que ha caracterizado el verano. No hay que olvidar que este mes es, de media, el segundo más cálido del año en España, solo por detrás de julio. En algunas zonas del litoral mediterráneo, incluso registra temperaturas similares o ligeramente superiores debido a la elevada temperatura que acumula el mar.

La temperatura media nacional ronda los 24 grados durante agosto, aunque en el sur peninsular son habituales los registros por encima de los 40 grados durante las irrupciones de aire cálido. Las noches también continúan siendo sofocantes, especialmente en la costa mediterránea, donde abundan las noches tropicales –con mínimas superiores a los 20 grados– e incluso las tórridas, cuando el termómetro no baja de los 25 grados.

Un agosto con menos calor... pero con más tormentas

Según las proyecciones de Meteored, hasta aproximadamente el 10 de agosto persistirán anomalías térmicas muy destacadas. En el interior de las comunidades mediterráneas y en el Pirineo las temperaturas podrían situarse entre 3 y 6 grados por encima de la media, mientras que en buena parte del resto de España el exceso térmico oscilaría entre 1 y 3 grados. Solo algunas zonas del extremo occidental presentarían valores cercanos a lo normal.

La situación podría cambiar durante la segunda quincena. El escenario que manejan actualmente los modelos contempla una progresiva normalización de las temperaturas, hasta el punto de que el mes podría terminar con registros próximos a la media climatológica en gran parte del territorio nacional.

Ese descenso del calor iría acompañado de una mayor inestabilidad atmosférica. Aunque las precipitaciones en verano son muy difíciles de anticipar por su carácter local y convectivo, las tendencias comienzan a apuntar a un incremento de la actividad tormentosa conforme avance agosto.

Durante los primeros diez días del mes, las lluvias seguirían siendo escasas en la mayor parte del país, aunque podrían formarse tormentas aisladas en áreas montañosas del noroeste y en el interior del este peninsular.

El posible cambio llegaría precisamente a partir de la semana del 10 al 17 de agosto. Meteored señala que las precipitaciones podrían situarse ligeramente por encima de lo habitual en buena parte de la vertiente mediterránea, mientras que el oeste peninsular registraría una situación más seca.

Las perspectivas son todavía más llamativas para la recta final del mes. Los mapas del modelo europeo sugieren que amplias zonas del este peninsular, Baleares, sistemas montañosos del interior e incluso algunos puntos del Cantábrico podrían registrar precipitaciones superiores a la media. Detrás de este posible cambio estaría una circulación atmosférica más ondulada, con una dorsal menos persistente y la llegada de descuelgues de aire frío en altura, un patrón que favorecería la formación de tormentas intensas.

Agosto es, además, uno de los meses con mayor riesgo de fenómenos convectivos severos en España. Aunque es el segundo mes más seco del año en términos generales, las tormentas pueden dejar lluvias torrenciales, fuertes rachas de viento y granizadas de gran tamaño, especialmente en áreas del interior, el Pirineo, el sistema Ibérico y el litoral mediterráneo. Por ello, si la tendencia que dibujan actualmente los modelos termina confirmándose, la segunda mitad del mes podría estar marcada por un tiempo mucho más variable, con menos calor extremo, pero con un mayor protagonismo de las tormentas.

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