Los pastores keniatas caminan entre los cadáveres de animales en las afueras de un pequeño asentamiento
La UE regó con más de 30.000 millones de dinero público la lucha de terceros países contra el cambio climático
Además, logró que el sector privado movilizara algo más de 9.000 millones de euros
En plena crisis de financiación pública de sectores sociales estratégicos como la Educación, que ha sacado a la calle a miles de jóvenes a lo largo de toda Europa, este jueves se ha sabido que la Unión Europea y sus 27 Estados miembros aportaron 32.300 millones de euros de dinero público en financiación climática para los países en desarrollo en 2025. Esta es la conclusión a la que ha llegado el Consejo de la UE, que engloba a los gobiernos de los Veintisiete según datos publicados en vísperas de la cumbre del clima de Naciones Unidas COP31 que arranca el 9 de noviembre en Antalya (Turquía).
Además, durante el pasado ejercicio la UE también logró la movilización de 9.300 millones de euros en financiación privada para ayudar a los países en desarrollo a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y adaptarse a los impactos del cambio climático.
«Las cifras de 2025 representan una sólida confirmación de la determinación de la UE y sus Estados miembros de cumplir con sus compromisos internacionales de financiación climática, en particular con respecto al objetivo colectivo de los países desarrollados de movilizar 100.000 millones de dólares anuales», subrayó el Consejo este jueves en un comunicado. Es decir, solo la Unión Europea aportó un tercio del dinero que se supone que deberían haber aportado todos los países del llamado 'mundo desarrollado'.
Prácticamente la mitad (el 48 %) de la financiación pública europea para el clima destinada a los países en desarrollo se dirigió hacia adaptación contra el cambio climático o hacia acciones transversales, que combinan iniciativas de mitigación y adaptación.
Además, más allá del riego de dinero a terceros países, y con la misma justificación del cambio climático, la Unión Europea está dedicando importantes fondos y cambiando la normativa comunitaria para conseguir la descarbonización de la industria, lo que también está haciendo perder empleo en uno de los grandes potenciales de la UE como es la industria del carbón.