Fundado en 1910
Jensen Huang

Jensen HuangGREG DOHERTY

«Se hará algún daño, pero el mundo sabrá reaccionar»: el CEO de Nvidia analiza el impacto de la IA

Jensen Huang defendió la reindustrialización de Estados Unidos, relativizó el temor al desempleo y proyectó un futuro en el que esta tecnología podría curar enfermedades, acelerar la ciencia y potenciar una nueva generación de robots autónomos

Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha ofrecido una de las defensas más contundentes de esta tecnología. Sus palabras eran esperadas por la industria porque delante tenía a un periodista y no un escenario donde presentar sus productos. El ariete de la IA mundial con sus cerebros tecnológicos ha visto como su empresa ha crecido exponencialmente en los últimos tres años hasta el punto de hacer millonarios a sus propios trabajadores con la cotización en bolsa.

En una entrevista emitida en la CNN, el líder del fabricante de chips más influyente en el ámbito de la IA abordó temas como el futuro del empleo, la necesidad de reindustrialización en Estados Unidos y los avances esperados en ciencia y robótica.

Fabricar en EE.UU

Huang fue tajante al respaldar los esfuerzos para devolver la manufactura tecnológica a suelo estadounidense. «Reindustrializar es exactamente lo correcto», afirmó, al tiempo que subrayó la importancia de recuperar capacidades industriales que se han ido perdiendo a lo largo del tiempo. Para el CEO de Nvidia, no se trata solo de una cuestión económica, sino también social: «Una sociedad estable necesita personas que puedan crear una vida y una carrera maravillosas sin tener que obtener un doctorado en física».

Este movimiento, explicó, tendría además un impacto geoestratégico directo porque aliviaría la presión sobre Taiwán, sede del mayor fabricante mundial de semiconductores, TSMC. «Reducir nuestra dependencia única de otros países es una medida inteligente», insistió Huang en su giro hacia las posturas estadounidenses que buscan fortalecer la soberanía tecnológica ante la competencia de potencias como China.

Una sociedad estable necesita personas que puedan crear una vida y una carrera maravillosas

El avance acelerado de la IA ha desatado temores sobre su efecto en el mercado laboral. Según una encuesta reciente del Foro Económico Mundial, un 41 % de los empleadores espera reducir su plantilla para 2030 debido a la automatización. Huang, sin negar la disrupción, ofreció una respuesta menos dramática: «Algunos trabajos se perderán. Se crearán otros. Y lo que espero es que las ganancias de productividad que veremos eleven a la sociedad».

En Nvidia, relató, el uso de la IA es ya parte esencial del día a día: todos los ingenieros y diseñadores la emplean y, en muchos casos, por exigencia directa de la dirección. «La productividad que obtenemos gracias a la IA es extraordinaria», afirmó. A su juicio, la clave está en que los trabajadores se adapten a un nuevo paradigma en el que la colaboración con herramientas inteligentes será tan habitual como lo fue, en su día, el ordenador o internet.

Ética, seguridad y confianz

La conversación también abordó las polémicas sobre sistemas de IA generativa como Grok, de Elon Musk, o ChatGPT, de OpenAI, y sus errores de juicio o respuestas inapropiadas. Huang restó dramatismo a estos problemas y los atribuyó la inmadurez: «Están en su infancia. Están aprendiendo. Y afinarlas lleva tiempo».

Algunos trabajos se perderán. Se crearán otros

No obstante, reconoció que existe un temor generalizado ante la posibilidad de perder el control sobre estos sistemas. Para mitigar ese riesgo, abogó por establecer estándares globales y mejores prácticas en el desarrollo de IA. Según explicó, los grandes modelos no funcionan de forma aislada: «Utilizan otros sistemas de IA para verificar, comprobar, validar. La seguridad está incorporada en la arquitectura misma».

Huang se mostró esperanzado: «Será abrumadoramente positivo. Se hará algún daño, pero el mundo sabrá reaccionar rápidamente. Lo que viene es increíblemente poderoso».

Ciencia y robots

El CEO de Nvidia también ofreció una visión de futuro en la que la IA será una herramienta indispensable para la investigación científica y médica. Modelos capaces de «aprender el lenguaje de las proteínas y las sustancias químicas» abrirán el camino hacia el descubrimiento más rápido de fármacos y tratamientos personalizados. «Tendremos asistentes de investigación y científicos virtuales que nos ayudarán esencialmente a curar todas las enfermedades», afirmó. «Ese día está llegando».

Tendremos asistentes de investigación y científicos virtuales que nos ayudarán a curar todas las enfermedades

Pero el impacto no se limitará al ámbito virtual. Huang anticipó una próxima ola de innovación robótica, impulsada por modelos de visión-lenguaje-acción (VLA), que permitirán a los robots realizar tareas físicas con precisión humana. «La tecnología existe hoy. Funciona hoy», aseguró. En un plazo de tres a cinco años, prevé una adopción generalizada de estos sistemas en industrias como la logística, la atención médica o el hogar.

Las declaraciones de Huang llegan en un momento en el que gobiernos, empresas y ciudadanos tratan de comprender los cambios estructurales que trae consigo la inteligencia artificial e intentar reglamentar su uso. Su mensaje no niega los retos, pero insiste en que el balance final será positivo, si se gestiona con responsabilidad. Nvidia, cuyo valor de mercado se ha disparado precisamente por liderar esta transformación, está en el centro de este proceso histórico. Y su CEO ha elegido claramente el bando del optimismo tecnológico.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas