Instax mini Evo Cinema
La nueva cámara de fotos que viaja en el tiempo: una Super 8 del siglo XXI
Fujifilm vuelve a jugar la carta de la nostalgia con la nueva instax mini Evo Cinema, una cámara instantánea híbrida con estética de Super 8 capaz de grabar vídeo corto y convertirlo en una foto con código QR
Fujifilm ha presentado en Japón la instax mini Evo Cinema, un modelo que amplía la familia de cámaras híbridas Evo y que estará disponible en ese mercado a partir del 30 de enero de 2026. La firma aún no ha concretado fechas ni precios para Europa, pero todo apunta a que la cámara llegará más adelante a mercados como el español, donde la gama instax goza de una buena implantación entre el público joven.
El guiño a la nostalgia es evidente desde el primer vistazo porque el cuerpo recuerda a las antiguas cámaras de 8 mm, con un diseño vertical, empuñadura marcada y mandos físicos que nos llevan al cine doméstico de los años sesenta. La propia Fujifilm reivindica esta Evo Cinema como un puente entre el lenguaje del Super 8 y el consumo frenético de vídeo corto de la era TikTok.
Instax mini Evo Cinema
Una híbrida tres en uno
La instax mini Evo Cinema es una cámara tres en uno. Tiene fotografía digital, impresión instantánea en formato instax mini y grabación de vídeo. Funciona como una compacta híbrida que captura en digital, permite revisar el encuadre en la pantalla trasera y, a partir de ahí, seleccionar qué imágenes merecen pasar al papel.
Funciona como una compacta híbrida que captura en digital
En el corazón del sistema se mantiene la película instax mini, con copias del tamaño de una tarjeta de crédito y el clásico marco blanco, convertidas en un icono pop en los últimos años. Además, como en la Evo original, el cuerpo puede actuar como impresora para el smartphone, de forma que el usuario envía una foto desde el móvil y la cámara la convierte en una copia instantánea con la misma estética.
Vídeo corto en un QR
La gran novedad de la Evo Cinema está en el vídeo ya que la cámara permite grabar clips de hasta 15 segundos con un sistema muy sencillo, manteniendo pulsado el disparador para grabar y soltándolo para pausar, lo que permite encadenar varios planos como si se tratara de un pequeño montaje. Esos vídeos se revisan en el monitor trasero y el usuario puede elegir el fotograma que quiere convertir en foto impresa.
Instax mini Evo Cinema
Después, junto a esa imagen fija se imprime un código QR que enlaza con el vídeo completo alojado en un servidor de Fujifilm, de manera que quien reciba la copia puede escanear el código con el móvil y reproducir el clip o descargarlo para compartirlo en redes sociales.
Estética retro
La Evo Cinema tiene una serie de perfiles de imagen y efectos diseñados para imitar distintas épocas, desde el grano y los tonos cálidos del cine doméstico hasta opciones más contrastadas o desaturadas. El usuario puede combinar ajustes y filtros para lograr distintas atmósferas, en la línea de las 100 combinaciones de la Evo original, pero con un enfoque más claramente orientado al look vintage.
La Evo Cinema tiene una serie de perfiles de imagen y efectos diseñados para imitar distintas épocas
El cuerpo se acompaña de accesorios específicos como funda, correa y un visor para el disparo vertical para dar la sensación de estar ante una cámara de película más que digital. Ante un mercado saturado de móviles, Fujifilm sabe que la diferencia pasa por ofrecer objetos diferentes y originales, fotogénicos por sí mismos y con una carga de nostalgia.
Instax mini Evo Cinema
La apuesta de la instax mini Evo Cinema apunta a los aficionados a la fotografía instantánea que quieren ir más allá de la simple copia y experimentar con vídeo y a una generación acostumbrada a TikTok, Reels e historias que ve en esta cámara una forma distinta de contar lo mismo, pero con el añadido del objeto coleccionable, una foto que se puede tocar, regalar y pegar en la pared.
La Evo Cinema que permite disparar, imprimir y compartir un vídeo sin pasar necesariamente por el ordenador. La incógnita, a falta de conocer precio y disponibilidad en España, es si este nuevo giro será suficiente para mantener el encanto de la fotografía instantánea en plena saturación de pantallas.