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El MacBook Neo está disponible en cuatro colores: plata, rosa nube, cítrico e índigo

La verdad incómoda sobre el MacBook Neo: un chip de iPhone basta para millones de usuarios

Apple presenta el MacBook Neo como su portátil más accesible y con una apuesta inédita de utilizar un chip heredado del iPhone

El lanzamiento del nuevo MacBook Neo marca un cambio curioso en la estrategia de Apple. Por primera vez, la compañía apuesta por un portátil impulsado por un chip heredado directamente del iPhone, el A18 Pro de los iPhone 17, es decir, de la generación anterior a la actual. Esto es una decisión que desvela cómo han evolucionado las necesidades reales de millones de usuarios.

Chip A18 Pro

Tras la presentación del dispositivo, el vicepresidente sénior de ingeniería de hardware de Apple, John Ternus, explicó en una entrevista concedida a ABC News que el objetivo del nuevo equipo es ampliar el alcance de la gama Mac.

«El MacBook Neo es una oportunidad para llegar a mucha más gente que nunca antes», afirmó el ejecutivo. «Es un equipo sólido, fiable y duradero, es todo lo que quieres que sea un Mac. Y sí, tiene un precio increíble».

MacBook Neo

La clave de ese precio más contenido está precisamente en el procesador. El Neo utiliza un chip que hasta ahora se empleaba únicamente en el iPhone, un movimiento que rompe con la tradición histórica del mercado de ordenadores portátiles, donde la potencia del procesador ha sido durante décadas el principal argumento comercial.

Sin embargo, el uso real de los ordenadores ha cambiado radicalmente. Hoy, buena parte del trabajo diario se desarrolla en el navegador, plataformas colaborativas, herramientas empresariales, correo electrónico o aplicaciones en la nube.

Chip para móviles

Apple decidió entonces que un chip diseñado para dispositivos móviles y optimizado para eficiencia energética y multitarea puede ser más que suficiente para el uso diario de millones de personas.

El MacBook Neo se ha construido sobre esa premisa. En lugar de competir en la carrera por la potencia, Apple ha decidido centrarse en ofrecer un portátil equilibrado, ligero, eficiente y capaz de ejecutar con fluidez las tareas que dominan la vida digital.

Preguntado sobre por qué Apple ha tardado tanto en lanzar un Mac más accesible, Ternus explicó que la compañía no estaba dispuesta a comprometer la calidad del producto.

MacBook Neo

«Claro. Y creo que es por eso: el listón está alto», señaló. «No queríamos hacerlo hasta que pudiéramos hacerlo muy, muy bien y construir un Mac del que estuviéramos orgullosos».

El nuevo portátil también recupera una estética que remite a una etapa muy concreta de la historia de la compañía. Su gama de colores vivos recuerda a los icónicos ordenadores iMac de finales de los noventa, que apostaban por diseños translúcidos y tonos llamativos. Según Ternus, el diseño fue una parte central del proyecto desde el inicio.

No queríamos hacerlo hasta que pudiéramos hacerlo muy, muy bienJohn TernusVicepresidente sénior de ingeniería de hardware de Apple

«Construimos este sistema desde cero, pensando en el color», explicó. «Fue una oportunidad para que nuestro equipo de diseño hiciera algo realmente expresivo con este producto».

Más allá del hardware, Apple también sitúa al MacBook Neo dentro de su estrategia de expansión de la inteligencia artificial en el ecosistema de la compañía. La firma ha comenzado a integrar progresivamente Apple Intelligence en sus dispositivos, con la idea de que estas funciones se conviertan en parte natural de la experiencia.

MacBook Neo

Ternus defendió que el enfoque de Apple no consiste en destacar la tecnología, sino en hacerla invisible para el usuario.

«Creo que Apple Intelligence va a seguir creciendo, y solo hará que las cosas que haces sean mejores y más fáciles», explicó. «Y si lo estamos haciendo bien, la gente ni siquiera necesariamente se dará cuenta o pensará en ello. Solo tendrán una nueva función que comenzarán a usar cada vez más porque realmente les gusta».

El MacBook Neo representa algo más que un nuevo modelo dentro del catálogo de Apple. Es una declaración implícita sobre cómo entiende la compañía el futuro del ordenador personal.

Para Cupertino, la potencia extrema deja de ser el centro del discurso y un chip nacido para el iPhone puede convertirse, sin complejos, en el cerebro de un portátil pensado para el usuario real.