Imagen de recurso de aguacates
Las importaciones de aguacate de Perú aumentan un 60 % en pleno inicio de la campaña nacional
La cosecha de esta fruta tropical en España se concentra desde octubre a mayo
España se distingue desde hace décadas como el primer productor de aguacate de Europa. El cultivo se asentó en La Axarquía (Málaga) como alternativa a la pasa moscatel en los años 1970 y desde entonces se ha popularizado hasta convertirse en una referencia en el continente.
Las plantaciones de esta fruta se han extendido desde Málaga a la Costa Tropical (Granada), Cádiz, Huelva y la Comunidad Valencia hasta sumar más de 21.000 hectáreas en producción actualmente.
El peso de España como productor de aguacate se ha alzado en los últimos tiempos con el desarrollo de la producción en las fincas, de las técnicas de aprovechamiento de agua y de logística, aunque la creciente rivalidad de terceros países pone en duda esta posición.
España ha pasado de producir 50.000 toneladas de aguacate en la década de los 1990 a superar las 110.000 toneladas en el último lustro; sin embargo, la pujanza de países como Perú, Chile o Marruecos, favorecidos por costes laborales considerablemente inferiores y normativas de aplicación de fitosanitarios y de uso de agua más permisivas, resta valor al aguacate nacional.
La cosecha de aguacate en España se concentra desde octubre a mayo. La mayoría de kilos pertenecen a la variedad hass, cuya recolección se da a partir de diciembre, aunque los meses de comienzo de campaña –los que pertenecen a la tipología más tempranera y minoritaria, la bacon– resultan claves para marcar una tendencia favorable en los precios.
Los agricultores españoles denuncian año tras año la llegada masiva de fruta procedente de países ajenos a la UE que, según critican, genera una distorsión en el mercado y hunde sus precios en origen al producirse bajo estándares menos exigentes.
Esta acusación de competencia desleal se apoya en los datos del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa proporcionados a través de DataComex, que muestran un pronunciado aumento en los aguacates procedentes de Sudamérica y, especialmente, de Perú.
Entre septiembre y noviembre de 2026, las importaciones españolas de aguacate de Perú –en coincidencia con inicio de la campaña nacional– se han levantado un 59,71 % respecto a la misma referencia de 2024, pasando de 26.317,18 toneladas a 42.029.09 toneladas.
El acelerón más destacado en las compras de aguacate a Perú se produjo en octubre, mes en el que entra en comercialización el bacon español, con un incremento del 133,18 %; de las 7.231,94 toneladas de 2024 a las 17.842,66 toneladas de 2025.
Una de las principales quejas de los agrarios, y que incumbe también a los consumidores, se dirige contra la permisividad en la utilización de materias fitosanitarias prohibidas en la UE. El Sistema de alerta rápida para alimentos y piensos (RASFF) de la Comisión Europea ha notificado 15 alertas en frontera por alimentos con origen Perú contaminados con materias activas no autorizadas en la UE o por superar los Límites Máximos de Residuos (LMR) permitidos. Noviembre sobresale como el mes con más detecciones, con cuatro, seguido de las tres notificadas en septiembre, octubre y enero.
Chile, el segundo mayor proveedor de aguacate para España de septiembre a noviembre, ha elevado sus compras un 25,58 %, de 12.240,16 toneladas a 15.370,25 toneladas. Los aguacates de Colombia, cuya factura se ha engrosado prácticamente un 10 % –de 6.204.89 toneladas a 6.824,18 toneladas– cierran el podio de la procedencia de los aguacates importados por España en solapamiento con la entrada en mercado de su cosecha.