Placas solares
Un proyecto que pretende sustituir 160 hectáreas de regadío por placas solares acaba en los tribunales
El área limita con dos espacios Red Natura 2000, como son las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Monte El Valle y Sierras de Altaona y Escalona y Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor
SOS Rural y la Asociación Ecología y Libertad (E&L), la alianza que se destaca por su defensa del suelo agrícola frente a la instalación de parques fotovoltaicos en estos terrenos, ha interpuesto tres recursos contencioso-administrativos —uno contra cada licencia municipal de cada municipio afectado— contra el proyecto fotovoltaico 'Pinatar', promovido por el Grupo Zaragoza en los municipios de Murcia, San Javier y San Pedro del Pinatar.
Estas acciones buscan impedir que el proyecto de 93,17 MWp invada 160 hectáreas de suelos agrícolas de alto valor productivo con 142.240 paneles solares.
«La ejecución de esta macroplanta supone la destrucción irreversible de suelos agrícolas en régimen de regadío intensivo y de una biodiversidad insustituible, ya que esta área limita con dos espacios Red Natura 2000, como son las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) Monte El Valle y Sierras de Altaona y Escalona y Sierra Escalona y Dehesa de Campoamor», explica Natalia Corbalán, portavoz nacional de SOS Rural.
SOS Rural y E&L, la alianza que se ha dado a conocer por su defensa del olivar en Jaén ante proyectos que pretenden arrancar árboles centenarios para levantar parques fotovoltaicos, ha recurrido las licencias concedidas por los ayuntamientos de Murcia, San Javier y San Pedro del Pinatar que habilitan al Grupo Zaragoza a realizar las obras, sin –a su juicio– haber tenido en cuenta la legislación murciana, que exige una necesaria ordenación territorial para estos proyectos.
«Las inminentes resoluciones judiciales situarán en el centro del debate la necesidad de ordenar de forma integral la transición energética, impulsando una planificación territorial que evite la pérdida de suelo fértil», sostiene Margarita Fernández, presidenta de E&L.
Los defensores del suelo agrícola destacan que esta implantación de plantas fotovoltaicas conlleva actuaciones de preparación de terrenos de elevada aptitud agronómica que incluyen la eliminación de la cubierta vegetal, la remoción, la compactación del suelo y la construcción de viales y accesos, favoreciendo procesos de degradación edáfica y erosión. «Esas afecciones en el suelo, combinadas con las sequías prolongadas, favorecen que en la Región de Murcia se produzcan procesos de endurecimiento superficial o cementado, reduciendo la permeabilidad del suelo e incrementando la escorrentía superficial», lamentan SOS Rural y E&L.