Chrysomallon squamiferum.
Ciencia
Descubren en las profundidades un caracol con armadura de hierro
Las escamas de este extraño animal le protegen de las altas temperaturas de las salidas de agua caliente del fondo del océano
Como si de una armadura se tratara, las escamas de este extraño caracol le protegen de las altas temperaturas de las salidas de agua caliente del fondo del océano. Y es que su capa externa está formada por sulfuro de hierro.
Se trata del Chrysomallon squamiferum, también conocido como un pangolín de mar, un animal acostumbrado a vivir en hábitats extremos. Viven a varios kilómetros por debajo de la superficie junto a los abrasadores respiraderos hidrotermales del fondo, bañados de químicos tóxicos que pueden alcanzar temperaturas de más de 300 grados.
A través de unas bacterias que crecen dentro de una bolsa en su garganta que convierte las sustancias químicas en energía. Tienen enormes branquias para absorber oxígeno que transportan a través de su torrente sanguíneo y un corazón gigantesco para su tamaño.
Su caparazón está formado por tres capas: la interna es similar a otros moluscos, seguido de una formada por materia orgánica y una tercera externa de sulfuro de hierro.
Según explica The Guardian, los científicos descubrieron en 2019 que las escamas en las patas de los caracoles no son para protegerlos de los depredadores, sino para evitar la toxicidad del azufre que liberan las bacterias en el interior de sus gargantas.
La estructura interna de sus escamas actúa como pequeños tubos de escape extrayendo el azufre de los tejidos blandos de los caracoles y depositándolo como un compuesta de base de hierro en el exterior.
Estos animales están en peligro por la minería, ya que viven junto a las paredes rocosas de las chimeneas submarinas, ricas en metales preciosos y raros.