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Ilustración de una nueva dimensión

Ilustración de una nueva dimensiónFreepik

Ciencia

Un científico sugiere que el tiempo se presenta en tres dimensiones: «Son la esencia de todo»

La propuesta del investigador Gunther Kletetschkase aparta de forma radical de la noción ampliamente aceptada del espacio-tiempo, desarrollada hace más de un siglo

Un investigador de la Universidad de Alaska Fairbanks ha propuesto una innovadora teoría que desafía las concepciones tradicionales de la física: el tiempo, y no el espacio-tiempo conjunto, podría ser la única propiedad fundamental del universo. Según Gunther Kletetschka, profesor asociado de investigación en el Instituto Geofísico de dicha universidad, el tiempo no solo existiría como una única dimensión –como habitualmente se percibe– sino que se desplegaría en tres dimensiones independientes.

«Estas tres dimensiones temporales son la esencia de todo, como el lienzo de una pintura», afirmó Kletetschka. «El espacio aún existe con sus tres dimensiones, pero se asemeja más a la pintura sobre el lienzo que al lienzo mismo». Esta formulación sugiere que el espacio no es más que una manifestación derivada de una estructura temporal más profunda y compleja.

La propuesta del investigador se aparta de forma radical de la noción ampliamente aceptada del espacio-tiempo, desarrollada hace más de un siglo y que considera el tiempo y el espacio como una entidad unificada de cuatro dimensiones (tres espaciales y una temporal). Frente a ello, la nueva teoría amplía este marco a seis dimensiones: tres correspondientes al espacio y otras tres al tiempo.

Kletetschka presentó su trabajo el pasado 21 de abril en la publicación Reports in Advances of Physical Science. A diferencia de enfoques anteriores que abordaban el tiempo tridimensional como una construcción meramente matemática, su propuesta ofrece una estructura que, asegura, permite realizar predicciones comprobables. «Las propuestas anteriores sobre el tiempo 3D eran principalmente construcciones matemáticas sin estas conexiones experimentales concretas», explicó. «Mi trabajo transforma el concepto, de una interesante posibilidad matemática a una teoría físicamente comprobable con múltiples canales de verificación independientes».

Ilustración de un reloj deformado

Ilustración de un reloj deformadoUniversidad de Alaska Fairbanks

Este nuevo planteamiento podría ser útil, sostiene el autor, para calcular propiedades de partículas aún no descubiertas y para ahondar en cuestiones fundamentales como el origen de la masa. En definitiva, podría contribuir a resolver uno de los grandes desafíos de la física moderna: la búsqueda de una teoría cuántica de la gravedad, es decir, una formulación que una la relatividad general (que explica la gravedad a gran escala) y la mecánica cuántica (que rige el comportamiento subatómico).

La idea del tiempo tridimensional implica la existencia de tres ejes temporales equivalentes a los ejes espaciales X, Y y Z. Si imaginamos el tiempo como una línea por la que caminamos –nuestra experiencia cotidiana–, las otras dos dimensiones temporales permitirían movimientos laterales o transversales, lo que, en teoría, permitiría explorar variaciones alternativas de un mismo instante sin necesidad de retroceder o avanzar en el tiempo convencional. La segunda dimensión del tiempo albergaría estas diferentes versiones de los acontecimientos, mientras que la tercera constituiría el medio para desplazarse entre ellos.

Una de las objeciones tradicionales a estas teorías es la posible pérdida de la relación de causalidad entre eventos. No obstante, Kletetschka afirma que su modelo preserva el principio de causalidad: las causas siguen precediendo a los efectos, aunque todo se articule en un marco matemático más sofisticado.

Algunos físicos teóricos, como Itzhak Bars de la Universidad del Sur de California, han defendido que estas dimensiones temporales adicionales podrían hacerse perceptibles en condiciones de energía extrema, como las que existieron en los primeros momentos del universo o en ciertas colisiones de partículas de alta energía. Desde esta perspectiva, el trabajo de Kletetschka se inscribe en una línea de investigación que, aunque minoritaria, busca abrir nuevas vías para la comprensión unificada del universo.

El modelo propuesto por el físico de la Universidad de Alaska reproduce con precisión las masas de partículas conocidas como electrones, muones y quarks, y proporciona una explicación coherente para dichas magnitudes. «El camino hacia la unificación podría requerir una reconsideración fundamental de la naturaleza misma de la realidad física», concluyó. «Esta teoría demuestra cómo la visión tridimensional del tiempo puede resolver de forma natural múltiples problemas físicos mediante un único marco matemático coherente».

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