Montaje de varios astronautas en bases lunares
Ciencia
En qué consistirá el programa Artemis una vez se complete la segunda misión
El calendario incluye misiones que ampliarán la presencia en la superficie lunar, lo que proporcionará experiencia y tecnología clave para las primeras misiones humanas a Marte en la próxima década
En las últimas horas, la NASA puso en marcha la misión Artemis II, con el objetivo de dar el primer paso para la vuelta del ser humano a la Luna en el año 2028. El exitoso despegue llegaba tras semanas protagonizadas por los distintos retrasos meteorológicos y técnicos derivados de la misión. Esto obligó a la NASA a cancelar dos de sus ventanas de lanzamiento, siendo abril como la elegida.
A pesar de ser el primer viaje a nuestro satélite en medio siglo, la misión Artemis II no llegará a aterrizar en suelo lunar. La tripulación no solo será la primera tripulación en poner a prueba la nave espacial Orión de la NASA en el espacio, también llevará a cabo investigaciones científicas que darán forma a las futuras misiones al espacio profundo. Entre ellas, se incluye una investigación científica lunar mientras Orión vuela a unos 6.400 a 9.660 kilómetros de la superficie lunar y superando los 400.000 kilómetros de distancia de la Tierra.
Ilustración misión Artemis II (1)
Ilustración misión Artemis II (2)
Próximos pasos del proyecto Artemis
Una vez que Artemis II complete su cometido, el programa seguirá con una serie de objetivos diseñados no solo para volver a poner astronautas en la superficie lunar, sino para sentar las bases de una exploración espacial sostenible en la Luna y en Marte.
Sin embargo, los distintos retrasos y errores provocaron que la NASA tuviera que remodelar gran parte del programa. Esta reconfiguración incluirá la nueva misión de cara a 2027 –conocida ahora como Artemis III–, la cuál se centrará en el acoplamiento de la nave Orión con módulos lunares situados en la órbita baja terrestre. De esta forma, la llegada del ser humano a la Luna no tendrá lugar antes de 2028, momento en el que Artemis IV y V serán la vuelta oficial a nuestro satélite.
Una vez se complete este hito para la humanidad, comenzará la fase de construcción de la estación espacial lunar Gateway. O ese era el plan de la agencia hasta esta misma semana. Este pasado martes el director de la agencia, Jared Isaacman, cancelaba los planes de la agencia de desplegar la estación espacial, la cuál será sustituida por una base en la superficie de la Luna. Esta nueva modificación conllevará una inversión de 20.000 millones de dólares, ya que la reutilización de la estación en una base en la superficie lunar no es un proceso ni barato ni sencillo.
«No debería sorprender a nadie que estemos pausando el proyecto Gateway en su formato actual y centrándonos en la infraestructura que respalda las operaciones sostenidas en la superficie lunar», afirmó Isaacman.
Montaje de un astronauta en la Luna
Una vez se lleve a cabo el primer alunizaje a principios de 2028, la NASA incrementará los aterrizajes tripulados cada seis meses. Para el 2029 se espera que la base lunar pueda recibir estas primeras misiones tripuladas y, en 2032, se espera que haya una presencia humana consolidada. El objetivo de la NASA es claro. Al contrario que el programa Apolo, la agencia busca permanecer en el satélite de manera constante. Para ello, los astronautas contarán con tres hábitats permanentes en suelo lunar, así como varios rovers y un reactor de fisión nuclear, entre otros.
El objetivo será establecer una presencia humana estable en la Luna y adelantarse a China, país que confía en llegar a la Luna en el año 2030. Asimismo, la presencia continuada en el satélite proporcionará a la NASA experiencia y tecnología clave para las primeras misiones humanas a Marte, previstas para –en el mejor de los casos– la década de 2040.