El químico de la Universidad CEU San Pablo, Javier Pérez Castells
La ciencia detrás del famoso y esquivo rayo verde, por Javier Pérez Castells
Un fenómeno luminoso casi legendario podría tener una explicación científica basada en la refracción y dispersión de la luz
En un nuevo vídeo para El Debate, el químico de la Universidad CEU San Pablo, Javier Pérez Castells, explica el origen del llamado «rayo verde», un fenómeno luminoso que muchas personas buscan durante los atardeceres de verano. Aunque durante años se consideró una fantasía literaria popularizada por Julio Verne, la ciencia sostiene que este destello puede darse en condiciones atmosféricas concretas.
Castells detalla que, al ponerse el sol, la luz debe atravesar una gran cantidad de atmósfera densa, lo que produce un efecto similar al de un prisma: los colores se separan. Las frecuencias más bajas —los rojos y naranjas— quedan ocultas por el horizonte, mientras que el verde, el azul y el violeta podrían hacerse visibles. Sin embargo, el azul y el violeta se dispersan antes, de modo que el verde es el único que llega al ojo humano.
El químico explica que el fenómeno puede presentarse de varias formas. Una de las más habituales es un pequeño «casquete» verde sobre el borde superior del sol justo antes de ocultarse. La versión más espectacular —el rayo verde propiamente dicho— dura apenas uno o dos segundos y solo es visible con una atmósfera muy limpia y un horizonte completamente recto, como el del mar o un desierto.
Castells recuerda que existen fotografías del fenómeno, incluidas unas tomadas en 1958 por dos jesuitas del Observatorio Vaticano. Además de su base científica en la refracción, dispersión y ciertos efectos de espejismo, el rayo verde conserva un aura poética que sigue atrayendo a miles de curiosos. Un ejemplo es un famoso bar en Cantabria que lleva su nombre y reúne cada año a veraneantes empeñados en contemplarlo.