La investigadora del CNIO Marisol Soengas
Ciencia
Marisol Soengas, investigadora del CNIO, sobre la realidad científica en España: «No somos competitivos»
Desde que asumiera la cartera de Ciencia en julio de 2021, Diana Morant se ha caracterizado en seguir el dogma del Ejecutivo central: una táctica triunfalista. En estos casi cinco años Morant se ha encargado de llevar a cabo una estrategia más centrada en el gasto que en el cumplimiento de objetivos. Sin ir más lejos, según los datos compartidos por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, el gasto en I+D en España alcanzó un máximo histórico de 23.931 millones de euros en 2024. De igual manera, el Gobierno aprobó una inversión de 18.400 millones de euros para los próximos cuatro años (hasta 2027-2028) destinada a convocatorias públicas de ciencia, financiando tanto al sector público como al privado.
Sin embargo, la realidad es que desde los distintos centros e instituciones no han evidenciado un cambio tan importante como está intentando evidenciar la ministra. Prueba de ello es la reciente demanda de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), quiénes han reclamado al Gobierno un incremento sustancial de los recursos destinados a Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), hasta el punto de duplicar la financiación actual, con el objetivo de evitar un eventual estancamiento de estas áreas estratégicas.
Prueba de ello es la constante huida del talento español. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 42.000 personas abandonaron nuestro país entre 2019 y 2021 (último tramo del que hay registros) para estudiar un doctorado universitario o un máster especializado en Ciencias de la Salud. De igual manera, según estima la Red de Asociaciones de Investigadores y Científicos Españoles en el Exterior (Raicex), actualmente hay más de 40.000 investigadores y científicos fuera de nuestras fronteras a falta de estadísticas oficiales. Esta cifra ha ido creciendo de manera exponencial en los últimos años. De hecho, solo en esta plataforma hay adscritos 4.500 expertos e investigadores de las Ciencias de la Salud.
Un ejemplo fue el de Marisol Soengas, directora del grupo de melanoma del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y presidenta de la Asociación Española de Investigación sobre el Cáncer, siendo una de las investigadoras más reconocidas de Europa.
En declaraciones a Mundiario, la investigadora gallega relata cómo la fuga de talento se ha convertido en algo habitual en nuestro país como consecuencia de una situación precaria. Por ello, la científica recomienda a los jóvenes investigadores marcharse, «aunque con la mente abierta» ante una posible vuelta. La propia Soengas vivió esta situación en primera persona, cruzando el Atlántico hacia Cold Spring Harbor y la Universidad de Michigan.
Aunque es cierto que la investigadora acabó volviendo a nuestro país, ha querido relatar las grandes diferencias que existen en cuanto a las condiciones económicas. Al ser preguntada por su salario, Soengas ha señalado sin ningún tapujo cómo en Estados Unidos ganaba «mucho más del doble» en comparación con a cuantía que recibe actualmente.
«Nosotros fuimos a Estados Unidos y allí contribuimos, generamos patentes, generamos publicaciones y conseguimos que ese país funcionara mejor. Pues eso mismo podría pasar aquí si tuviéramos las condiciones», dice Soengas.
Finalmente, la científica señala otro de los grandes suspensos de la actual ciencia española: el poco atractivo para atraer a talento extranjero.
«Me da pena que no seamos capaces de atraer talento extranjero, igual que nosotros fuimos a Estados Unidos y contribuimos. No somos suficientemente competitivos, no porque no tengamos la capacidad, sino porque no tenemos a veces ni la infraestructura ni la burocracia ágil que necesitamos», destaca.
Finalmente, la gran pregunta que surge es cómo remediar esta situación. Soengas lo tiene claro: una mayor financiación, una colaboración público-privada efectiva y, finalmente, apoyo al talento joven y al talento extranjero.
«Me da pena la gente que es muy buena, que tiene talento, que tiene ganas, pero que no encuentra. Hay que apoyar a esta gente joven. El talento joven está ahí. La pregunta es si vamos a saber retenerlo», sentencia.