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La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, junto al nuevo director del CNIO, Raúl Rabadán

La ministra de Ciencia, Innovación y Universidades, Diana Morant, junto al nuevo director del CNIO, Raúl RabadánMinisterio de Ciencia, Innovación y Universidades

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El drama del CNIO no tiene fin: el director retrasa su llegada y una asociación se desvincula por la crisis del centro

Según el físico madrileño Raúl Rabadán, su incorporación se ha retrasado a julio debido a «trámites burocráticos»

«Me encuentro estupefacto e indignado con las ultimas noticias». De esta manera comunicaba un jefe investigador del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) a El Debate la situación actual que atraviesa la institución contra el cáncer. Y no es para menos. A la presunta trama de corrupción que arrincona al centro –investigada por la Fiscalía desde hace meses– por el desvío de más de 25 millones de euros hay que sumar el drama que sigue existiendo con respecto a los puestos de dirección.

Recordemos que el CNIO se rige por una bicefalia en la dirección, siendo una estructura polémica dividida entre una dirección científica y una gerente-administrativa. La primera de ellas fue controlada por María Blasco desde el año 2011 hasta que las distintas polémicas relacionadas con supuestas concesiones al programa CNIO-Arte acabaron con su cese.

Fue en este momento cuando el ministerio de Diana Morant se puso como objetivo prioritario cerrar esta profunda herida en el centro. La crisis parecía desaparecer cuando a principios de septiembre de 2025 el físico y bioinformático madrileño Raúl Rabadán era elegido como el nuevo director científico del centro tras un proceso de selección internacional. Sin embargo, a pesar de que han pasado casi siete meses desde este anuncio, el centro español continúa sin su director.

El nuevo director científico del CNIO, Raúl Rabadán

El nuevo director científico del CNIO, Raúl RabadánWikipedia

Sobre el papel, la incorporación efectiva de Rabadán iba a realizarse en mayo de 2026, fecha en la que el científico madrileño completará su etapa en la Universidad de Columbia en Nueva York (EE.UU.), institución en la que trabaja actualmente como Catedrático Gerald and Janet Carrus. Desgraciadamente, tal como adelantaba ABC, Rabadán habría postergado hasta julio dicha incorporación, siendo la segunda ocasión en la que decide retrasar su entrada en el CNIO.

Al ser preguntado por esta cuestión, el próximo director científico del centro ha detallado a El Debate que este último aplazamiento se debe únicamente a «trámites burocráticos». Una respuesta que, según algunos de los investigadores consultados por este periódico, es «escasa y poco creíble».

«Parece que reniega del CNIO», es la consigna de varios trabajadores del centro. Sin embargo, algunos jefes de investigación han detallado que a día de hoy existen ciertas «incompatibilidades» entre la universidad estadounidense y la institución española.

Una situación cada vez más caótica

Aun así, el contexto a la que se enfrenta Rabadán no es sencillo. El centro se encuentra en la situación más sensible que se le recuerda desde su fundación en el año 1998. La ausencia del próximo director científico se suma a la renuncia de José Manuel Bernabé a finales de febrero tras ser acusado de un supuesto acoso laboral. Esto llevó al Patronato a tomar la drástica decisión de otorgar más responsabilidades a Fernando Peláez, director científico interino hasta la llegada de Rabadán.

Por desgracia para los trabajadores, la solución de Peláez no ha terminado de calmar las aguas. Los distintos cruces de mensajes entre el sindicato CSIF con el Ministerio de Ciencia, así como la finalización de contratos –e incluso el riesgo de que los investigadores no cobren su sueldo– y, en resumidas cuentas, la inestabilidad que atraviesa el CNIO, han provocado el hartazgo tanto de los investigadores como de una de las asociaciones ligadas al centro.

En concreto, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) abandonaba el Patronato del CNIO como consecuencia de la constante crisis que atraviesa el centro. Tal como señaló el comunicado al que ha podido acceder El Debate, la AECC señalaba que «ha decidido, con fecha 9 de marzo, salir del Patronato del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) del que ha formado, desde octubre del 2024».

«Esta decisión ha sido muy meditada y está motivada por el impacto que la presencia de la Asociación en el órgano de gobernanza del centro está teniendo en la relación con los pacientes, investigadores, socios y personas voluntarios», destaca el comunicado de la asociación.

La salida de la AECC del Patronato coincidió con otra polémica en el CNIO. En concreto, aquel 9 de marzo cerca de 400 trabajadores mostraban en una carta su preocupación por el futuro de esta institución científica. Por ello, solicitaron al organismo una reestructuración «de calado» de todo el sistema de gestión y administración del CNIO, y de profundización en el análisis exhaustivo de las prácticas de gestión del centro.

De esta misiva han pasado ya dos semanas y, de momento, las soluciones hacia los trabajadores han sido mínimas. Para concluir, la reunión convocada por la Gerencia del centro para este jueves se posponía, caldeando aún más el ambiente entre los científicos.

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