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Ondas gravitacionales de la fusión de agujeros negros

Ondas gravitacionales de la fusión de agujeros negrosGetty Images / Pitris

Ciencia

China prepara un dispositivo espacial para detectar vibraciones del espacio-tiempo

El programa Taiji prevé desplegar en el espacio tres satélites separados por millones de kilómetros para formar una estructura triangular capaz de captar ondas gravitacionales mediante interferometría láser

Desde hace años, China se ha consolidado como una de las grandes potencias científicas –e incluso la primera– del planeta. La estrategia del gigante asiático tiene un enfoque muy claro: dominar cada una de las tecnologías del futuro. A través de planes estatales y una gigantesca financiación, el país está impulsando áreas como la inteligencia artificial, la energía nuclear de nueva generación, la exploración espacial o la computación cuántica, entre otras.

En este contexto, un equipo científico del gigante asiático completó con éxito las pruebas terrestres del núcleo óptico del proyecto espacial Taiji, una iniciativa destinada a detectar ondas gravitacionales desde el espacio mediante un sistema de medición de ultra precisión.

El Instituto de Mecánica de la Academia China de Ciencias aseguró que el sistema superó las pruebas iniciales y que sus principales indicadores técnicos cumplen los requisitos previstos para la futura misión Taiji-2, informó este lunes el oficialista Diario del Pueblo.

Según la institución, el dispositivo constituye el sistema central de medición del proyecto y permitirá detectar alteraciones extremadamente pequeñas en el espacio-tiempo provocadas por fenómenos como la colisión de agujeros negros u otros cuerpos celestes masivos, lo que podría ayudar a comprender mejor el origen y la evolución del universo.

El programa Taiji prevé desplegar en el espacio tres satélites separados por millones de kilómetros para formar una estructura triangular capaz de captar ondas gravitacionales mediante interferometría láser, una tecnología basada en la medición de diminutas variaciones en haces de luz.

China lanzó en 2019 el satélite experimental Taiji-1 como primer paso de un programa que busca desarrollar capacidades propias en detección de ondas gravitacionales, un ámbito en el que también trabajan iniciativas impulsadas por Europa y Estados Unidos, como el proyecto LISA de la Agencia Espacial Europea (ESA).

El estudio de las ondas gravitacionales figura además entre las prioridades del plan espacial chino para 2024-2050, presentado el año pasado por Pekín dentro de su estrategia para reforzar sus capacidades científicas y espaciales.

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