Océano
Ciencia
China creó un material autopropulsado capaz de 'cazar' uranio directamente del océano
Se estima que el agua de mar contiene 4.500 millones de toneladas de uranio. Sin embargo, su concentración es extremadamente baja, lo que hace que su extracción sea técnicamente difícil y prohibitivamente cara
Desde hace años, China se ha consolidado como una de las grandes potencias científicas –e incluso la primera– del planeta. La estrategia del gigante asiático tiene un enfoque muy claro: dominar cada una de las tecnologías del futuro. A través de planes estatales y una gigantesca financiación, el país está impulsando áreas como la inteligencia artificial, la energía nuclear de nueva generación, la exploración espacial o la computación cuántica, entre otras.
De igual manera, el país chino está combinando ciencia aplicada con proyectos de gran escala, como el desarrollo de estaciones lunares y nuevas sondas o infraestructuras científicas abiertas a investigadores de todo el mundo. En conjunto, todas estas iniciativas muestran una estrategia coordinada con el objetivo de reducir dependencia la tecnológica exterior mientras se posiciona como uno de los principales motores de innovación científica del mundo.
En este contexto de fuerte impulso científico, China ha sorprendido recientemente con un avance en el campo de la energía nuclear. Científicos de la Academia China de Ciencias habrían diseñado un motor capaz de capturar iones de uranio directamente del océano. Este avance sería de especial importancia, ya que hasta ahora el uranio se consideraba prácticamente inagotable pero de difícil aprovechamiento.
Para hacernos una idea, se estima que que el agua de mar contiene 4.500 millones de toneladas de uranio. Sin embargo, su concentración es extremadamente baja, lo que hace que su extracción sea muy difícil y prohibitivamente cara. Por ello, esta investigación –aceptada el pasado 24 de marzo por la revista científica Nano Research– abriría nuevas posibilidades para la extracción de combustible nuclear y la limpieza de la contaminación radiactiva.
El motor, desarrollado por el Instituto de Lagos Salados de Qinghai, se basa en una estructura metalorgánica (MOF) capaz de convertir la luz en movimiento, desplazándose de forma autónoma en el agua mientras captura estos iones de uranio.
Tal como detalló el líder del equipo de investigación Yongquan Zhou, en declaraciones recogidas en South China Morning Post, este trabajo se basa en micromotores activados por luz, que en los últimos años no se han centrado en capturar uranio. Por ello, el equipo chino fabricó partículas similares a esponjas, de aproximadamente 2 micrómetros de diámetro –más delgadas que un cabello humano–, con la intención de mantener una estabilidad constante en el océano. Estas partículas, al exponerse a la luz, se acelerar y duplican su velocidad, recibiendo un 'impulso' gracias a la energía solar.
Su éxito ya ha sido probado en el laboratorio, donde los científicos consiguieron capturar hasta 406 miligramos de uranio por cada gramo. Aunque los resultados son prometedores, el equipo científico detalla que la tecnología aún está en sus inicios y enfrenta importantes desafíos de escalabilidad.
Este tipo de proyectos encaja con la estrategia china de explorar fuentes alternativas de recursos energéticos y reducir así su dependencia de las materias primas de otras partes del mundo, al mismo tiempo que refuerza su posición en la carrera global por las tecnologías energéticas del futuro.