El cohete Artemis II y la nave espacial Orion sobre una plataforma móvil en el Complejo de Lanzamiento 39B
La NASA comienza la cuenta regresiva para el primer lanzamiento lunar en más de medio siglo
El plan de vuelo contempla que la nave realice una órbita alrededor de la Luna sin llegar a posarse en su superficie
La NASA puso en marcha este lunes la cuenta atrás de dos días para el despegue de una misión tripulada a la Luna, un hito que no se producía desde hace más de medio siglo. El lanzamiento está previsto desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, y tendrá lugar el miércoles 1 de abril a las 18:24 hora local, es decir, a las 22:24 GMT. El cronómetro comenzó a correr a las 16:44.
Durante una comparecencia ante los medios, el administrador asociado de la agencia espacial estadounidense, Amit Kshatriya, trasladó un mensaje de plena preparación de cara al lanzamiento. «El vehículo está listo, el sistema está listo, la tripulación está lista», afirmó, subrayando el grado de confianza en todos los elementos implicados en la misión.
No obstante, la NASA contempla distintos escenarios en caso de que surjan imprevistos. Si finalmente el despegue del miércoles no pudiera realizarse, la agencia dispone de nuevas ventanas de lanzamiento que se extienden hasta el 6 de abril. Esta planificación alternativa permite cierto margen ante posibles incidencias técnicas o meteorológicas.
En la misma línea de optimismo se pronunciaron otros responsables del programa espacial. Durante la noche del lunes, los equipos técnicos reafirmaron su confianza en el trabajo de ingeniería previo al lanzamiento. «Volaremos cuando este hardware esté listo», señaló la directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, quien, aun así, quiso destacar que «todo indica que en este momento estamos en una situación excelente, verdaderamente excelente».
La misión contará con una tripulación integrada por tres astronautas estadounidenses, Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto al canadiense Jeremy Hansen. Este equipo protagonizará un vuelo con un marcado carácter simbólico, ya que será la primera vez que una mujer, un hombre negro y un astronauta no estadounidense formen parte de una misión lunar.
El plan de vuelo contempla que la nave realice una órbita alrededor de la Luna sin llegar a posarse en su superficie. Aun así, este paso se considera fundamental dentro de la estrategia a largo plazo de la NASA para retomar la exploración tripulada del satélite.
En los días previos al lanzamiento, los astronautas permanecen en cuarentena como medida preventiva. Sin embargo, la agencia ha permitido que puedan compartir una cena con sus familias en una vivienda cercana a la costa de Florida, un gesto que busca aliviar la tensión previa a una misión de esta magnitud.
Este vuelo supone, además, el estreno del nuevo cohete lunar SLS, concebido para ser reutilizado en futuras misiones. Su desarrollo forma parte de un ambicioso programa que tiene como objetivo establecer una presencia humana sostenida en la Luna durante los próximos años, incluyendo la creación de una base permanente.
Pese a las expectativas, el proyecto Artemis II no ha estado exento de dificultades. Inicialmente, el lanzamiento estaba previsto para febrero, pero diversos problemas técnicos obligaron a posponerlo. De hecho, el cohete tuvo que ser trasladado de nuevo a su hangar para someterse a revisiones y reparaciones, lo que retrasó el calendario previsto.
A todo ello se suma la incertidumbre meteorológica, un factor clave en cualquier lanzamiento espacial. Según las previsiones de la NASA, existe «un 80 % de probabilidades de condiciones climáticas favorables». Aun así, la agencia vigila especialmente aspectos como la «cobertura de nubes y posibilidad de vientos fuertes en la superficie», además del comportamiento del clima espacial.
En tono distendido, Kshatriya bromeó sobre este último aspecto al señalar: «Solo apelaré ante los dioses del espacio, ¿está bien?». Un comentario que refleja, entre la expectación y la cautela, el ambiente que rodea a una misión que marca un nuevo capítulo en la exploración lunar.