Captura de video tomada de una transmisión de la NASA de la tripulación de la misión Artemis II durante una rueda de prensa este jueves
Ciencia
El curioso momento de la tripulación de Artemis II al hablar del problemático WC: «Fue maravilloso»
En palabras del comandante Reid Wiseman, aunque el inodoro «fue una pieza de equipo excelente», este tipo de experiencias revelan que «siempre hay cosas que mejorar»
Sin ningún tipo de duda, la exitosa misión Artemis II tuvo un único pero: el problema del inodoro. A lo largo de la travesía, el equipo denunció varios problemas con el millonario retrete de la nave Orión, pese a tratarse de una inversión de 23 millones de dólares.
En este contexto, el comandante de la misión Artemis II a la Luna, el astronauta de la NASA Reid Wiseman, afirmó este jueves que el inodoro que emplearon durante la expedición espacial «fue maravilloso» pese a los problemas que ocasionó, que dijo que estuvieron asociados al sistema de ventilación.
«Solo quiero decir, de forma 100 % directa: fue un inodoro maravilloso. El inodoro funcionó genial. Donde tuvimos un problema -y fue un problema real, sin duda- fue en nuestra línea de ventilación primaria», dijo Wiseman en una rueda de prensa desde las instalaciones de la NASA en Houston (Texas).
«El inodoro descargaba perfectamente, pero cuando el líquido salía por la parte inferior, se quedaba atascado en nuestra línea de ventilación», agregó el comandante de la misión de cuatro tripulantes, que regresó el pasado viernes a la Tierra después de orbitar la Luna.
El inodoro que va a bordo de la nave Orión
La NASA explicó durante el transcurso de la misión que el inodoro tuvo dificultades con el sistema de evacuación de aguas residuales, en particular en la parte relacionada con la orina, y recomendó a los astronautas emplear métodos alternativos, similares a pañales para adultos.
«Nuestro tanque solo puede retener, no sé, estoy adivinando, quizás menos de orina; el tanque retiene eso y luego tiene que ser vaciado», explicó Wiseman, que señaló que «fue divertido ver cómo se vaciaba aquello durante los dos primeros días».
«Son como mil millones de pequeños copos de hielo lanzados hacia el espacio profundo», describió.
Pero indicó que esa línea de ventilación primaria «se obstruyó o se bloqueó», por motivos que aún desconocen, y pidió a los ingenieros de esa pieza a «no bajar la cabeza».
«Fue una pieza de equipo excelente. ¿Y qué aprendimos? Pues que siempre hay cosas que necesitamos mejorar», resumió.