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Crucero de lujo MV Hondius en la AntártidaOceanwide Expeditions

Ciencia

El brote de hantavirus en el crucero MV Hondius reabre el debate del turismo científico en la Antártida

Este tipo de viajes no son del todo nuevos. Ya en la década de 1960 se popularizó este destino. De hecho, a finales de siglo, el turismo era lo suficientemente grande como para ser tenido en cuenta entre los lugares más solicitados a las agencias

el hantavirus, enfermedad causada por un virus que portan principalmente ciertos tipos de roedores silvestres. En los seres humanos, puede provocar enfermedades respiratorias potencialmente mortales, como el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), o afectar los riñones en lo que se conoce como fiebre hemorrágica con síndrome renal.

Esta patología cobraba un nuevo protagonismo en las últimas, tras detectarse tres fallecidos y varios casos a bordo del crucero de lujo neerlandés MV Hondius. La embarcación, que continúa anclada frente a Cabo Verde, se desplazará a la isla de Tenerife tras la designación del Ministerio de Sanidad. Sin embargo, esta decisión no termina de ser entendida por el Gobierno canario, que no entiende el cambio de criterio.

«No comparto en absoluto este cambio de criterio y no hay ninguna información médica que nos diga que ese buque, que ya está fondeado en Praia, no pueda desembarcarse allí y tenga que someterse a tres días de viaje para hacerse desde Canarias», señaló el presidente canario, Fernando Clavijo, en declaraciones en el programa Más de uno de Onda Cero.

Este tipo de cruceros destacan por ofrecer turismo de aventura y exploración científica en el Ártico y la Antártida. En el caso del MV Hondius, diseñado por Oceanwide Expeditions, busca maximizar el acercamiento y avistamiento de fauna, paisajes glaciares, recorriendo lugares como la Antártida, las islas Malvinas y Georgia del Sur.

Una tendencia cada vez más repetida

Este tipo de viajes no son del todo nuevos. Ya en la década de 1960 se popularizó este destino. De hecho, a finales de siglo, el turismo era lo suficientemente grande como para ser tenido en cuenta entre los lugares más solicitados a las agencias.

Así lo revelan los datos de la Asociación Internacional de Operadores Turísticos Antárticos (IAATO por sus siglas en inglés), que no dejan lugar a la duda. A comienzos de los años 90 visitaban el continente blanco unas 7.000 personas al año según sus cálculos. Casi tres décadas después ya sumaban casi 44.000 y, el pasado octubre, la CNN reveló que en 2024 la cifra superaría las 122.000. Los registros de IAATO sobre los visitantes que llegan a la Antártida «solo en cruceros», muestran un crecimiento impresionante a pesar del precio. Desde 2017 a la última temporada, este tipo de turismo aumentó en más de un 500 %.

Transatlánticos noruegos express, MS «Nordnorge» y MS «Nordkapp» fotografidos en Bahía Paraíso en la AntártidaEFE

Esta masiva afluencia turística lo han notado –en mayor medida–, los distintos científicos y trabajadores de las bases antárticas. Actualmente hay más de 70 estaciones de investigación permanentes que representan a 29 países. De esas, dos pertenecen a nuestro país: la base Juan Carlos I está en la isla de isla Livingston y la base Gabriel de Castilla, ubicada en la isla Decepción.

«Es la zona seguramente más turística de toda la Antártida, porque es un volcán», comenta a El Debate Joan Riba, jefe de la base española situada en la isla Livingston, quien entendía el gran turismo de la otra base.

«Entran cruceros constantemente. Casi siempre nos encontramos con unos tres o cuatro al día», detalla el investigador Riba.