Imagen en falso color de 3I/ATLAS el 12 de diciembre de 2025, tomada por el instrumento WFC3 UVIS (F350LP) del Telescopio Espacial Hubble
Ciencia
¿Por qué el principal buscador de vida extraterrestre está investigando al cometa 3I/ATLAS?
Descubierto en julio de 2025, este cometa es el tercer objeto confirmado de otro sistema estelar que ingresa a nuestro sistema solar
Científicos del Instituto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) –el principal buscador de vida extraterrestre en el universo–, buscaron señales tecnológicas del cometa 3I/ATLAS, el tercer objeto interestelar observado en nuestro Sistema Solar.
Utilizando el conjunto de telescopios Allen (ATA) en el Observatorio de Radio de Hat Creek, en el norte de California, el equipo analizó un amplio rango de radiofrecuencias en busca de indicios de tecnología extraterrestre y no encontró ninguno, tal como se esperaba según otras observaciones astronómicas que muestran que el objeto presenta una composición y un comportamiento similares a los de un cometa.
Descubierto en julio de 2025, 3I/ATLAS es el tercer objeto confirmado de otro sistema estelar que ingresa a nuestro sistema solar, después de 1I/'Oumuamua y 2I/Borisov. Su origen interestelar convierte a 3I/ATLAS en una oportunidad única para estudiar material de otro sistema estelar y comprender mejor cómo se forman y evolucionan los sistemas planetarios.
Tal como detalla el Instituto en un comunicado, si bien las observaciones indican claramente que 3I/ATLAS es un objeto natural, los visitantes interestelares también son objetivos fascinantes para la búsqueda de tecnofirmas, ya que un objeto artificial podría representar tecnología extraterrestre detectable y potencialmente proporcionar la primera evidencia de vida más allá de la Tierra.
Conjunto de telescopios Allen (ATA) en el Observatorio de Radio de Hat Creek, en el norte de California
«Con el tiempo, nuestras propias naves Voyager se convertirán en artefactos extraterrestres en otros sistemas estelares. Por ello, es importante comprender la distribución natural de los objetos interestelares para poder identificar cualquier anomalía que algún día pueda ser señal de un objeto interestelar artificial», afirmó la Dra. Sofia Sheikh , autora principal del artículo. El equipo observó 3I/ATLAS durante más de siete horas con el ATA.
El equipo identificó cerca de 74 millones de señales de banda estrecha. Tras eliminar la interferencia humana y filtrar las señales que coincidían con el movimiento de 3I/ATLAS, solo quedaron unas 200 para su análisis. Todas ellas provenían de tecnología en la superficie de la Tierra o de nuestros propios satélites en órbita terrestre.
Si bien no se detectaron tecnofirmas, el estudio establece nuevas restricciones que refuerzan la idea de que 3I/ATLAS es un objeto natural. Las observaciones establecen límites superiores a la potencia de cualquier transmisor de radio sobre o cerca de 3I/ATLAS, descartando señales más potentes que unos 10-110 vatios, aproximadamente la potencia de un electrodoméstico, en las frecuencias detectadas.
«Los resultados de 3I/ATLAS demuestran lo realista que es detectar una señal con la tecnología actual», afirmó Valeria García López, coautora del estudio. «Por eso es importante seguir buscando tecnofirmas, incluso en objetos de los que no esperaríamos encontrar señales».