El Gran Dique de Zimbabue
Ciencia
La estructura de 2.500 millones de años que la NASA observa en África y esconde grandes cantidades de oro
Esta estructura atraviesa rocas todavía más antiguas pertenecientes al cratón africano, que constituye el núcleo formado por algunas de las rocas más antiguas del continente
Desde hace casi tres décadas, el Earth Observatory de la NASA se ha consolidado como la principal fuente pública de la agencia espacial estadounidense para consultar imágenes obtenidas por satélite. En todo este tiempo, el observatorio ha recopilado imágenes de distintos lugares del planeta. Entre ellos figura una singular formación situada en pleno corazón de África: el Gran Dique de Zimbabue, una enorme estructura geológica rica en metales cuya historia se remonta unos 2.500 millones de años.
En cuanto a sus dimensiones, el Gran Dique recorre más de 550 kilómetros –con un ancho que varía entre 3 y 12 kilómetros– siguiendo una orientación de noreste a suroeste a través de la zona central de Zimbabue. Su anchura no es uniforme y oscila entre aproximadamente tres y doce kilómetros dependiendo del punto de su recorrido.
Según explica la agencia espacial, esta estructura se introduce a través de las rocas aún más antiguas del cratón africano, el núcleo de las rocas más antiguas que forman el continente africano. En sección transversal, el Gran Dique tiene una forma algo triangular o de quilla, lo que sugiere a los geólogos que se elevó a lo largo de fallas profundas asociadas con la extensión de la corteza africana.
Gran Dique de Zimbabue
El proceso se produjo bajo la superficie. El magma no llegó a emerger en forma de lava, sino que permaneció en el subsuelo y se enfrió lentamente. Esta circunstancia permitió que tuviera lugar una diferenciación magmática. Durante ese proceso, los minerales de mayor densidad fueron descendiendo y terminaron organizándose en diferentes capas dentro de la estructura rocosa.
El resultado es actualmente una de las formaciones geológicas con mayor riqueza mineral del mundo. El Gran Dique alberga enormes reservas de platino, cromo, níquel y oro, circunstancia que ha convertido esta franja de Zimbabue en una zona de gran importancia minera. Si bien el Gran Dique y sus menas metálicas son producto de procesos geológicos del pasado remoto, se pueden observar otro tipo de 'huellas' en el paisaje, provocadas por los distintos incendios registrados en la zona.
El Gran Dique de Zimbabue, fotografiado por el Earth Observatory de la NASA
Así ocurre en la parte superior central de la imagen, donde pueden distinguirse con claridad dos grandes cicatrices provocadas por incendios. Estas marcas, correspondientes a episodios registrados durante los últimos años, se superponen a un paisaje cuya configuración fundamental se remonta a uno de los periodos más antiguos de la historia geológica de África.