Fundado en 1910
Imagen de archivo de una erupción volcánica

Imagen de archivo de una erupción volcánicaUniversidad de Lund

Ciencia

Una erupción volcánica arrasó Japón hace miles de años: ahora descubren qué pasó con sus habitantes

La erupción Kikai-Akahoya tuvo lugar en Japón hace unos 7.300 años. En aquella época, las comunidades de recolectores Jomon vivían en Japón, sobreviviendo como cazadores-recolectores

Un nuevo estudio internacional liderado por la Universidad de Lund (Suecia) examina qué ocurrió con los niveles de población tras la erupción volcánica Kikai-Akahoya en el Japón prehistórico. Los resultados, publicados en Science Advances, dibujan un panorama más complejo de lo que se creía hasta ahora.

La erupción Kikai-Akahoya tuvo lugar en Japón hace unos 7.300 años. En aquella época, las comunidades de recolectores Jomon vivían en Japón, sobreviviendo como cazadores-recolectores.

«Esta erupción debió de ser devastadora, estallando desde el lecho marino sin apenas aviso. Azotó las islas japonesas con poderosos terremotos y enormes tsunamis, y luego cubrió el paisaje con metros de ceniza volcánica», explica el autor senior Peter Jordan, profesor de arqueología en la Universidad de Lund.

Las consecuencias de la erupción han sido ampliamente debatidas por arqueólogos durante décadas. Algunos argumentan que fue un 'apocalipsis' en el que toda la vida humana terminó abruptamente cerca del epicentro, mientras que otros han empezado a defender la supervivencia de la población local, incluso en zonas bastante cercanas a la erupción.

El equipo de investigación encontró que ambas versiones, colapso total o continuidad, eran demasiado simplistas.

Por un lado, las poblaciones sí disminuyeron, ya que los ecosistemas sufrieron y las zonas se volvieron inhabitables. Por otro lado, los investigadores encontraron pruebas de que los humanos eran en realidad ingeniosos ante circunstancias extremas. En algunos casos, la población incluso aumentó en el periodo posterior a la erupción.

«El desastre causó una gran pérdida de vidas. Sin embargo, los supervivientes emigraron, forjaron nuevas relaciones sociales, innovaron nuevos tipos de economía y parecen haber encontrado formas creativas de existir y luego prosperar en las nuevas condiciones post-desastre», afirma el autor principal Enrico Crema, profesor en la Universidad de Cambridge.

Según Peter Jordan, la investigación demuestra lo impredecible y complejo que puede ser el resultado de un gran desastre.

«Este estudio ayuda a crear una comprensión más profunda de las formas contingentes en que las culturas y sociedades afrontan choques y catástrofes repentinas. Incluso en las situaciones más imposibles, los supervivientes y las comunidades tienen opciones, por limitadas que sean: deben actuar y tomar decisiones, deben ajustarse, colaborar y encontrar nuevas conexiones y redes sociales», concluye.

Temas

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas